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Los bancos de Rumasa necesitarán hasta fin de año otros 16.300 millones de pesetas en ayudas oficiales

El Banco de España ha estimado que los bancos de Rumasa necesitarán otros 16.300 millones de pesetas, sobre los 163.700 de ayuda reconocida oficialmente el pasado día 17. Ha trascendido también que Arthur Andersen tardará todavía algunos días en entregar el informe de la veintena de firmas auditoras sobre el balance del grupo al 23 de febrero pasado, día de la expropiación. Las revisiones de cuentas para fundamentar las propuestas de indemnización a los: accionistas minoritarios, que serán elevadas a un próximo Consejo de Ministros, confirman al alza el balance anticipado antes del verano por los administradores -cerca de 240.000 millones de pesetas de desequilibrio patrimonial, a precios de adquisición-, con incrementos derivados de mayor deuda fiscal.

La hipótesis de que la ayuda prestada al grupo bancario por el Banco de España alcanzará al terminar este año, "por ejemplo", los 180.000 millones de pesetas fue citada el pasado jueves ante el Congreso de los Diputados por el ministro de Economía y Hacienda. No obstante, se ha sabido que el "ejemplo", expuesto para demostrar que las ayudas requeridas por el grupo son comparativamente inferiores a las de otras crisis bancarias, coincide exactamente con unas estimaciones entregadas por el banco emisor al ministro.El gobernador del Banco de España y los administradores de Rumasa reconocieron el pasado día 17 ante la comisión de Presupuestos del Congreso que hasta finales de septiembre el dinero recibido por los bancos de Rumasa ascendía a 163.700 millones de pesetas, cifra superior en 46.700 millones a la proporcionada hasta el inicio del verano. Ahora ha trascendido que los créditos entregados sobrepasan ya los 166.000 millones de pesetas y se espera que el 31 de diciembre alcancen los 180.000 millones.

Menos apoyos

El ministro contestó ante el pleno del Congreso al subsecretario de Presupuestos con el último Gobierno de UCD y actual diputado centrista, Miguel Bravo de Laguna, quien había afirmado que el coste de Rumasa sí aparece incluido indirectamente en los Presupuestos para 1984, pues los ingresos patrimoniales del Estado descenderán en 90.000 millones de pesetas por la menor aportación de los beneficios del Banco de España. "Puesto que yo no he visto que anteriores Gobiernos afloraran el menor ingreso del Banco de España por la ayuda prestada a los bancos en crisis", señaló el ministro, "le diré que hasta Rumasa los apoyos del Fondo de Garantía de Depósitos y del Banco de España a bancos en crisis han sido de 665.428 millones de pesetas. Esto supone 41 millones de pesetas por empleado, una ayuda equivalente al 88% del conjunto de los pasivos de estos bancos. Las ayudas dadas por el Banco de España hasta ahora, más las previsibles hasta fin de año -pongamos que alcancen 180.000 millones-, suponen 15 millones de pesetas por empleado, frente a los 41 millones de pesetas de los anteriores, y el 31% de los pasivos de los bancos, frente al 88% de los pasivos de anteriores bancos en crisis""En casos tan señalados como el Banco Occidental y el Comercial Occidental", continuó Boyer, "Ios apoyos fueron del 111 % de los pasivos (deudas) del banco. En el caso de Banca Catalana, del 91% del pasivo del banco. En el caso del Banco Industrial del Mediterráneo, del mismo grupo, 125% del pasivo del banco. En el holding Rumasa, recuerdo, 31%. Es un caso de crisis bancaria que, gracias a la rapidez de la intervención, ha necesitado menos apoyos de los que estadísticamente se han prestado a todos los bancos anteriores, y que tampoco he visto aflorar a ninguno de los presupuestos anteriores".

Deudas a Hacienda y Seguridad Social

La respuesta del ministro se situó en la línea seguida por el Grupo Parlamentario Socialista ante el proceso al coste de la expropiación de Rumasa montado el pasado día 17 en el Congreso por el Grupo Popular. El portavoz socialista, Francisco Fernández Marugán, señaló en aquella ocasión, "ante tanto interés del Grupo Popular en los apoyos prestados" a Rumasa, que no iba a "insistir en la cifra de préstamos a otras instituciones en los últimos años".Por otra parte, fuentes administrativas han señalado que una de las causas principales del retraso en la entrega de auditorías del grupo Rumasa estriba en la consideración de las deudas fiscales. Inicialmente valoradas en menos de 50.000 millones de pesetas, la cifra revelada el pasado día 17 por el director general de Patrimonio ascendía a 75.000 millones de pesetas. Pero ahora parece que las auditorías han detectado cantidades superiores. Paralelamente, hay deudas a la Seguridad Social que se han acogido también al aplazamiento y rondan, según el secretario general de la Seguridad Social, los 65.000 millones de pesetas.

De todas formas, se considera que el desequilibrio patrimonial del grupo, diferencia entre más de un billón de pesetas de deudas y el valor de su activo a precios de adquisición (solares, edificios, maquinaria, ectétera), no superará mucho los 250.000 millones de pesetas, según fuentes informadas. Esto no tiene por qué ser, sin embargo, el coste final de la expropiación para el Estado, que dependerá del precio a que se vendan las empresas (determinado por las deudas y el valor de mercado que se dé a los activos) y, en consecuencia, de las pérdidas acumuladas hasta entonces.

Los administradores de Rumasa han reconocido que, durante los siete meses y medio transcurridos desde la expropiación, el grupo ha perdido unos 56.000 millones de pesetas, frente a los 70.000 millones de 1982, repartidos en 23.000 millones por las empresas y otros 47.000 por la cabecera del holding. La mayor parte de las pérdidas continúa correspondiendo a la cabecera del grupo, Rumasa SA, que financiaba sus participaciones en las empresas con dinero pagado entre el 15% y el 20%, por el que todavía deben ser soportados cada mes unos 6.000 millones de pesetas en gastos financieros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de octubre de 1983

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