PSOE iniciará su anunciada 'ofensiva' con una campaña de explicación de la LODE

Los socialistas presentarán hoy una campaña popular para explicar los contenidos y significado de la polémica Ley de Educación (LODE). Esta campaña marcará el inicio de una ofensiva de los socialistas para incrementar su reconocidamente escasa presencia en la población y "explicar a la sociedad la acción del Gobierno". Estas serán las tareas prioritarias para el partido en el poder, según el Documento de Estrategia elaborado por la ejecutiva del PSOE y distribuído ayer a todos los responsables refflonales. La ofensiva no supondrá cambios en la dirección del partido, según fuentes del mismo.

La larga reunión mantenida ayer por la ejecutiva socialista con los 17 secretarios generales de las distintas regiones -el secretario general, Felipe González, estuvo ausente, por haber iniciado un viaje oficial a Roma- supone el comienzo de un nuevo esquema de funcionamiento interno del partido; cumbres semejantes se repetirán cada dos meses. Con ello, se resta protagonismo a los encuentros del Comité Federal, máximo órgano decisorio del PSOE entre congresos, cuyas reuniones suelen celebrarse cada cuatro meses.Estos movimientos internos son paralelos a los iniciados hace algisnas semanas en la propia ejecutiva socialista, cuyos plenarios ya no se celebran semanalmente, sino cada quince días. Es la comisión permanente de la ejecutiva, integrada por los principales dirigentes del partido, la que, cadajueves, adopta ahora las decisiones de funcionamiento con carácter más urgente y, en definitiva, resuelve en última instancia sobre los temas candentes.

Manifestaciones por la paz

Los nuevos métodos de funcionamiento del Partido Socialista parecen corresponder a una cierta preocupación ante la "relativa inoperancia" del partido en distintos frentes y a lo que el propio Documento de estrategia califica preocupadamente como "debilidad del PSOE como asociación civil". Se hace también cada vez más patente un mayor reparto de papeles, con, el progresívo alejamiento de las tareas partidarias de los miembros de la ejecutiva socialista que son, a su vez, componentes del Gobierno: Solana, Almunia, Maravall y, en última instancia, los propios Guerra y Felipe González.

Todo ello corresponde a una etapa de preparación del XXX congreso federal del PSOE, que, aunque aún se encuentra a un año de su celebración, será el más decisivo que ha afrontado el partido hoy en el poder desde el escisionista de Tolouse, en 1972.

Los rumores sobre cambios en el esquema de poder con motivo del congreso del Partido Socialista, surgidos últimamente en los medios informativos, parecen carecer de fundamento real, pero corresponden a una inquietud interna. El responsable de Imagen del PSOE, Guillermo Galeote, calificó ayer de "pura astrología" las especulaciones periodísticas que hablaban de que Alfonso Guerra la secretaría general mientras Felipe González se ocuparía exclusivamente de la presidencia del Gobierno, o de que Manuel Chaves podría hacerse cargo de la Secretaría de Organización, sustituyendo a Carmen Garcí a Bloise.

"No tienen casi ningún sustrato real", agregó Galeote, para quien "no está en la mente de nadie, hoy por hoy, sustituir a la cabeza del partido".

Sin embargo, lo cierto es que la campaña sobre la LODE que hoy se presenta -lo mismo que otra, que se iniciará próximamente, destinada a explicar a la sociedad la necesidad de la reconversión industrial y de la política de concertación- indican que el PSOE ha iniciado una ofensiva cuya última meta son las elecciones de 1.986. El propio Documento de Estrategia, cuyo borrador se filtró a la Prensa hace dos meses, lo reconoce, si bien se indica que el congreso feIderal de 1.984 será el primer hito. En el documento -elaborado bajo la dirección de Jose María Benegas, otro de los actuales hombres fuertes del socialismo- se reitera la posibilidad de obtener 800.000 nuevos puestos de trabajo en 1.986 y se hace referencia a la "acción pacifista" del partido.

La no participación del PSOE en la manifestación Por la paz y el desarme que tendrá lugar en Madrid el próximo día 23, no supone, dijeron dirigentes socialistas, una contradicción con los fines expresados en el documento.

"Existe la sospecha de que algunos de los organizadores de la manifestación quieren hacer una cosa distinta a lo que supone el llamamiento a una Semana por la Paz de la ONU e instrumentalizar la concentración contra el Gobierno", dijo Galeote. Añadió que los socialistas organizarán su propia semana por la paz, con asistencia de dirigentes internacionales, si bien rechazó dar más detalles. En cuanto a la prevista campaña socialista de explicación sobre el referénduin de la OTAN, Galeote dijo que "no se realizará este otoño".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 14 de octubre de 1983.

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