Madrid, entre la distensión y la guerra fría
Los familiares de dos azafatas
muertas en el derribo del avión surcoreano decidieron casarlas póstumamente con un pasajero y un auxiliar de vuelo del mismo avión. Según una antigua superstición, un hombre y una mujer que se hayan conocido antes de morir sin estar casados no pueden descansar en paz en el paraíso.


























































