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Tres ministros liberales en el nuevo Gobierno austriaco, presidido por el socialista Sinowatz

El partido socialista austriaco y el partido liberal han llegado a un acuerdo para la formación de una coalición gubernamental 17 días después de que el partido encabezado por el ex canciller Bruno Kreisky perdiera la mayoría absoluta en las elecciones generales.El actual vicecanciller federal, Fred Sinowatz, sucerá en la cancillería a Kreisky, quien había permanecido 13 años seguidos al frente del Gobierno y de su partido.

El partido liberal ocupará los ministerios de Justicia, Defensa e Industria. Su presidente, Norbert Steger, será el vicecanciller federal. Asimismo se creará la cartera de Familia y se nombrarán ocho subsecretarios ministeriales.

En los próximos días el canciller dimisionario se entrevistará con el presidente de la República, Rudolf KirchschIaeger, para concertar los trámites formales relacionados con la formación del nuevo Gabinete. Para el 31 de mayo está prevista la presentación de la declaración gubernamental.

El partido socialista, con 90 escaños, y el liberal, con 12, tendrán la mayoría absoluta de los 183 diputados. El Partido Popular Austriaco (democristiano), que cuenta con los 81 escaños restantes, será el único partido parlamentario en la oposición.

Cuatro rondas de negociaciones fueron necesarias para concertar un acuerdo sobre el reparto de ministerios entre socialistas y liberales y la política económica futura.

Concesiones fiscales

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Los socialistas tuvieron que hacer concesiones respecto a las medidas fiscales que habían elaborado antes de las elecciones del 24 de abril, que fueron, según Kreisky, las causantes de la pérdida de la mayoría absoluta de este partido. El jefe del grupo parlamentario socialista, Heinz Fischer, y el presidente del partido liberal, Steger, calificaron el consenso alcanzado ayer como "justo y sólido".Fischer señaló que su partido decidirá los cambios necesarios en los ministerios que seguirán en manos socialistas.

El jefe del Partido Democristiano, Alis Mock, afirmó ayer que se trata de una coalición de los perdedores" que se ha realizado para conservar el poder socialista con la ayuda de los liberales.

En su opinión, esta unión no solucionará los problemas del país, sino que sólo los aplazará, y recordó que su partido fue el único vencedor de las elecciones y "sería el único capaz de reactivar la economía nacional con un nuevo estilo político".

Mock ha acusado a los socialistas de haber concertado un arreglo con los liberales antes de las elecciones para evitar que los democristianos pudieran participar en el Gobierno.

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