Protestada en Cannes una película francesa con Nastassia Kinski y Victoria Abril

Un día después de las manifestaciones estudiantiles que llegaron a interrumpir la actividad del festival, fuertemente protegido por la policía, se ha presentado en la competición una película francesa que ha hecho olvidar provisionalmente las imágenes de pintadas y carreras que protagonizaron la última jornada. La lune dans le caniveau, segunda película de Jean Jacques Beiniex, que había obtenido cierto renombre con su primera película, Diva, irritó al público tempranero por su pretenciosidad, por su pedantería. Está interpretada por Nastassia Kinski y la española Victoria Abril.

En un decorado y luces rebuscados Beiniex ha querido reflejar el ambiente de bajos fondos de una zona portuaria o, al menos, ha situado en él la desolación de su protagonista masculino, que sufre por la violación y suicidio de su hermana, por el alcoholismo de su padre, por la degradación de su hermano y, naturalmente, también por él mismo. Pero Beiniex ignora el mundo que retrata y llena de hueca literatura el espacio que le separa de la realidad.El triste personaje, que interpreta Gerard Depardieu, se fascina por una bella burguesa (Nastassia Kinski), que le hace abandonar a su enamorada, Victoria Abril. El encuentro definitivo entre los personajes principales repite la música de violines, el reflejo de la luna y los movimientos de grúa con que la cámara se ha deslizado ininterrumpidamente durante las dos largas horas de proyección.

La ausencia de Gerard Depardieu en la conferencia de prensa se ha justificado por su trabajo actual, pero no ha impedido que los periódicos locales hablaran del rechazo del actor por el resultado de la película, a la que rebautiza perversamente como La luna en la alcantarilla. La Kinski y Victoria Abril trataron de conciliar el ambiente, ya tenso desde la proyección, sin mucho éxito, aunque ellas por su cuenta fueron muy aplaudidas.

Tampoco ha logrado el entusiasmo general la película de James Yvory, Calor y polvo, presentada a concurso, aunque los matices de esta polémica tengan un tono respetuoso, bien lejano de los del conflictivo filme francés. James Yvory, simplemente, no ha sorprendido. Su viejo y profundo amor a la India le ha hecho regresar a ella para narrarnos, en un esquema similar al de la Antonieta, de Saura, la historia paralela de dos inglesas que se trasladan allí. La primera, en los años veinte, en busca de su marido. La segunda, en nuestros días, siguiendo pistas de la primera, con quien la une un débil parentesco. Las dos mujeres, en distintas épocas, vivirán situaciones similares, por haber mantenido relaciones ilícitas con un hindú; la segunda se aísla voluntariamente en espera del hijo que defiende. Los tiempos han cambiado. Sólo el calor y el polvo permanecen. Para plantear este mensaje, Yvory retrata en bellas imágenes los ambientes sociales de ambas épocas, cita con naturalidad los dato! diferenciadores, narra una doble historia servida por buenos actores (Greta Sccachi y Julie Christie, en los personajes femeninos), pero no logra emocionar. La película circula por la pantalla ante los ya cansados ojos de los festivaleros sin provocar más aplausos que los de una admiración respetuosa. Calor y polvo es un filme digno, pulcro, preciso. Quizá no sea poco.

Tras el estallido de The hunger y el más relativo de Feliz Navidad, mister Lawrence, las dos películas interpretadas por David Bowie, la calidad se ha centrado de nuevo en "la quincena de realizadores", donde se ha exhibido Los últimos días de la víctima, la última obra del argentino Adolfo Aristarain, ya premiada en los festivales de Montreal y Biarritz. Buena presentación en Cannes para uno de los directores jóvenes más interesantes.

Elogios para Gutiérrez Aragón

Las críticas francesas, que así lo reconocen, se han volcado con mayor entusiasmo en Demonios en el jardín, de Manuel Gutíérrez Aragón. En su presentación en el Festival de San Sebastián, donde obtuvo el Premio de la Crítica, ya Le Monde había publicado una crítica muy elogiosa, que se utilizó más tarde en el lanzamiento publicitario de la película. (Curiosamente, los eslóganes empleados en Cannes reproducen sólo los premios obtenidos por Demonios en el jardín en la selección de las revistas Fotogramas y Guía del Ocio). "Gutiérrez Aragón, futura Palma de Oro" titulaba Le Quotidien, asegurando que, de competir en un próximo festival, Gutiérrez Aragón obtendrá el gran premio del jurado.Señala, además, que el informativo de televisión Soir 3 ha decidido incluir Demonios en el jardín entre sus candidatas a un premio privado que concederá al final del certamen.

Los carteles de su película aparecen por los paneles de la ciudad, donde ya figuran también los de El Sur, de Erice, que se proyectará uno de los últimos días del festival, compitiendo junto a Carmen, de Saura.

Toda la cultura que va contigo te espera aquí.
Suscríbete

Babelia

Las novedades literarias analizadas por nuestros mejores críticos en nuestro boletín semanal
RECÍBELO

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS