Éxito de las marchas antinucleares en Europa

El 'fin de semana por la paz' cubrió sus objetivos en el Reino Unido

Con una manifestación ante la base militar de Faslane, en Escocia, finalizó ayer el fin de semana por la paz que ha movilizado en Gran Bretaña a 120.000 personas, según los organizadores que consideran cubiertos todos los objetivos, y unas 50.000, según la policía, en contra de la política de rearme nuclear y de la instalación de los nuevos misiles de crucero en el país.El fin de semana por la paz fue organizado por el Comité de Desarme Nuclear (CND), pese a las protestas e impedimentos ideados por el Gobierno conservador de Margaret Thatcher, que llegó a aconsejar a los dirigentes del CND que se manifestaran "frente al muro de Berlín". El ministro de Asuntos Exteriores, Francis Pym, advirtió por su parte contra el deseo soviético de influir en la campaña de las próximas elecciones generales "como ya intentó en la República Federal de Alemania".

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Estas advertencias, y la campaña en contra desencadenada por la Prensa popular británica, que ha calificado a los manifestantes de "ingenuos peligrosos", no ha impedido que el CND lograra cubrir todos sus objetivos y muy especialmente el de unir con una cadena humana las bases de Greenham Common, Aldermaston y Burghfield, empeño para que el se precisaba al menos 40.000 personas. Según la presiderita del comité, Joan Ruddock, se dobló ampliamente esta cifra.

En Greenhám Common (base en la que se instalarán a partir de diciembre 96 misiles de crucero) la policía detuvo a unas 50 personas que se introdujeron en el terreno de la base militar, pero todas ellas fueron puestas en libertad sin cargo alguno. "El Gobierno no quiere un enfrentamiento directo", afirmó el secretario general del CND. En Aldermaston y Burghfield, donde se encuentra la fuerza nuclear británica (Polaris) no se produjeron incidentes, como tampoco en Glasgow, donde unas 4.000 personas, al sonido de una sirena, se tiraron al suelo y simularon estar muertos durante unos minutos

En la base de Faslane, donde se dio por terminada la campaña de Pascua contra el rearme nuclear, unos 2.000 manifestantes colocaron flores y banderolas de colores en las alambradas que rodean las instalaciones militares.

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