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Dos días antes

Del doble suicidio de Arthur Koestler y su esposa Cynthia ocurrido en Londres el viernes, Cynthia dijo a su sirvienta española, Amelía Merino, que se había propuesto llevar a la perra, Lhasa, a casa de un un amigo. En realidad, según el Dady Mail, llevó a la perra a un veterinario del barrio de Chelsea, a quien pidió que lo matara, explicándole: "Yo estoy muy vieja, mi marido se encuentra muy enfermo, y no podemos cuidar del animal".

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