_
_
_
_

Dubcek, líder de 'primavera de Praga' se ha jubilado

Alexander Dubcek, ex dirigente del partido y del Estado checoslovaco, artífice del movimiento liberador conocido como la primavera de Praga, se jubiló recientemente de su puesto de guardabosques en el Departamento Forestal de Bratislava, en el más absoluto los olvidos, soñando que algún día volvería al Gobierno de su país. Dubcek había enviado hace meses con una carta al actual líder comunista, Husak, pidiéndole una prórroga de su contrato de trabajo. Tenía la esperanza, expresada repetidas veces a sus amigos, de que, estando en activo, algún día le volverían a encomendar tareas políticas. Aunque sus amigos intentaron hacerle ver que esta esperanza era ilusoria, él no dejó de esperar nunca. Estaba convencido de que tras la muerte de Leónidas Breznev, de quien partió la idea de aplastar su primavera, tendría la oportunidad de ayudar desde el Gobierno solucionar la crisis económica e que se encuentra su país. Gustav Husak le negó la prórroga y Dubcek recibió en su casa de Bratislava el carné de jubilado.Desde que, en enero de 1968, Dubcek sustituyera al estalinista Antonin Novotny en la jefatura del Partido Comunista, corría en Checoslovaquia un aire fresco de esperanza e ilusión por construir un "socialismo con rostro humano".

En la madrugada del 21 de agosto, ocho meses después del nombramiento de Dubcek, tropa soviéticas y de otros países del Pacto de Varsovia invadían Checoslovaquia y acababan por la fuerza con la primavera de Praga. En abril de 1969 es sustituido por Gustav Husak. En enero del año siguiente "cesa voluntariamente", según el comunicado oficial, de su puesto en el Comité Central y poco después se le envía al ostracismo, como embajador en Turquía. Pocos meses más tarde es expulsado del partido.

Relegado definitivamente de todo cargo político, Dubcek es objeto de todo tipo de represalias por sus antiguos compañeros. Empleado en la Administración Forestal del Ministerio de Agricultura, en Bratislava, se le asigna en ocasiones la vigilancia del aparcamiento, y es expulsado del sindicato del ministerio y constantemente seguido para evitar que hablara con periodistas occidentales.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_