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El Papa se interesa personalmente por los debates episcopales sobre paz y desarme

Obispos norteamericanos y europeos iniciaron ayer en el Vaticano un debate sobre el espinoso tema de la paz y del desarme en base al documento que está preparando la Conferencia Episcopal de Estados Unidos y que será publicado en mayo en forma de carta pastoral.Aunque los trabajos se llevaron a cabo con el mayor secreto, se filtró una noticia importante que podría ser la clave para explicar la invitación hecha por el Vaticano a la Comisión Episcopal norteamericana. Se trata de la presencia en el debate del prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (el antiguo Santo Oficio), el famoso teólogo alemán cardenal Joseph Ratzinguer. Ha sido una decisión personal del Papa.

Y aunque no existen informaciones concretas sobre el hecho, los observadores vaticanos interpretaron ayer dicho gesto como la voluntad papal de imprimir una importancia especial -no sólo pastoral y diplomática, sino también doctrinal- al documento norteamericano.

Si así fuera, la carta pastoral de los obispos de Estados Unidos podría obtener un valor significativo para todas las otras conferencias episcopales. Y se trataría del primer documento de la Iglesia, con carácter doctrinal, sobre el tema de las armas nucleares.

Ayer participaron, en la cumbre vaticana, además del arzobispo de Chicago, el nuevo cardenal Joseph Bernardin, los presidentes de las conferencias episcopales de Alemania Federal" Francia, Inglaterra, Gales y Escocia y Bélgica.

Y en el último momento, por tratarse de una reunión que se realiza en Roma, fue invitado también un obispo italiano.

Como elementos diplomáticos asisten a la cumbre el secretario de Estado, cardenal Agostino Casaroli, y el responsable del Consejo de Asuntos Públicos de la Iglesia, monseñor Silvestrini, encargado de las relaciones con los países del Este comunista.

También hay un representante de la Pontificia Comisión Justicia y Paz. No hay, sin embargo, ningún representante de las conferencias episcopales del Este europeo. Y quizá se deba a esto la reserva con que el Vaticano está celebrando esta reunión sobre la paz y el desarme, por entender que el documento también puede servir para estos episcopados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de enero de 1983