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ENDESA exige normas de contratación para las obras y equipos de la central de Trillo

Los representantes del sector público en la sociedad para construir y explotar la central nuclear de Trillo, en Guadalajara, han requerido a los privados normas rígidas de contratación que eviten corruptelas, según ha trascendido en medios allegados a los primeros. Fuentes de las dos partes han desmentido, no obstante, que a esta demanda de claridad desde el sector público, hasta ahora inusitada, al menos en su difusión, se haya llegado a raíz de fuertes tensiones, ni en el seno de la empresa, ni entre el Instituto Nacional de Industria y las eléctricas en general.

La petición pública de normas objetivas fue realizada en las primeras reuniones de la sociedad, en el mes de diciembre, según los informantes. Afectará, por tanto, a los gastos que se realicen a partir de ahora. En total, se estima que el primer grupo de Trillo puede costar en torno a 300.000 millones de pesetas, de los cuales unos 60.000 han sido ya gastados, y otros 120.000 corresponden a equipos y obras ya encargadas. La puesta en marcha de la central está prevista para 1987, pero medios próximos al proyecto estiman que su conexión a la red difícilmente puede conseguirse antes de 1989, lo que encarecerá el presupuesto en cerca de 90.000 millones.El primer grupo de Trillo fue promovido por Unión Eléctrica, empresa en la que las mayores participaciones correspondían a los bancos Hispano y Urquijo y al Instituto Nacional de Industria. En el último caso, el capital poseído era del 10%, pero tras la reciente fusión entre Unión y Fenosa ha quedado reducido a un 5%. Como suele ocurrir con otras empresas eléctricas controladas por la banca, se desconoce a cuánto asciente la participación de las dos entidades. En el conjunto del sector, un estudio de 1979 cifraba la propiedad bancaria en un 7%, cifra que muy probablemente ha descendido desde entonces, como continuación de un proceso iniciado en la pasada década y que, en opinión de algunos, apenas se ha notado en la influencia de la banca en los consejos de administración.

Abandonada por sus socios iniciales, Reunidas y Energía e Industrias Aragonesas, empresas cuya capacidad financiera no daba para afrontar una obra de tanta envergadura, Unión encontró hace varios años apoyo en el Instituto Nacional de Industria para seguir con el proyecto de dos grupos nucleares en Trillo. El acuerdo fue desarrollado, sin que trascendiera a la opinión pública, el pasado 15 de octubre (véase EL PAIS del 30 de octubre), cuando se concretó que en la sociedad nuclear para el primer grupo entraría con un 20% la Empresa Nacional de Electricidad (ENDESA), que ostentaría un 8070 del segundo.

Tras la materialización de esta segunda presencia del sector público en centrales nucleares -la primera radica en el 54% de ENHER en la central de Vandellós II-, uno de los primeros asuntos que se planteó en lajunta rectora de la sociedad fue el llegar a las citadas normas de contratación objetiva, de acuerdo con la información confirmada en fuentes del sector público. Pero, contra los rumores surgidos en sentido contrario, las fuentes consultadas han dicho que los tres representantes privados (José María Arraiza, Mariano Muñoz Lozano y Eduardo Díaz Río) han aceptado sin problemas la sugerencia de los delegados de ENDESA (Fernando Lozano, Manuel Treviño y Juan Belloso).

Registros y criterios

En virtud de estas normas, la adjudicación de equipos y obras ha de ser registrada por escrito en todos sus pasos y ha de atenerse, exclusiva o principalmente, a criterios de precio, calidad y plazo. Aunque esto es una norma de buena administración para cualquier empresa, sea pública o privada, los administradores son algunas veces tentados a no seguirla. El tema adquiere especial importancia en las empresas públicas que afrontan situaciones como ésta y no están obligadas a seguir los sistemas del reglamento general de contratación por el Estado.Rumores sin el respaldo de fuente conocida han puesto de relieve que algunos consejeros de Unión podrían tener intereses personales en que las adjudicaciones de Trillo se realizaran a favor de empresas extranjeras. Frente a estas maniobras, el INI habría realizando "un informe descalificando técnicamente el proyecto y responsabilizando exclusivamente al sector privado de las consecuencias de una decisión que se entendería que va en contra de la política del Gobierno de protección a la industria nacional".

A partir de estos datos, los rumores han dado cuenta de "fuertes tensiones entre el INI y el sector eléctrico privado a propósito del desarrollo del programa nuclear", motivadas por intentos como el citado de contratación en beneficio de empresas extranjeras.

Fuentes de ENDESA han precisado que ningún informe sobre estos temas ha pasado ni debe pasar al Instituto Nacional de Industria. Al tiempo, insistieron en que la sociedad con Unión para la central de Trillo funciona sin problemas.

A la pregunta de si los representantes públicos han pedido explicaciones a los privados sobre las adjudicaciones de la obra realizada hasta ahora, contestaron que no y que desconocen la relación de empresas beneficiadas. Es de dominio público, sin embargo, que los suministros extranjeros han sido contratados con la empresa alemana KWU, relacionada con Siemens. También ha trascendido que, en las negociaciones, para llegar a la participación de ENDESA, el INI consiguió no tener que avalar los créditos otorgados para comprar dichos equipos extranjeros, pese a que inicialmente KWU cedió a España como contrapartida participaciones en los proyectos solares de Grecia y Almería.

En cualquier caso, para fuentes de ENDESA, las normas de contratación tienen efectos positivos -evitar corruptelas-, pero también negativos, como el de desestimar aspectos subjetivos que pueden adquirir después gran importancia (la quiebra de una empresa que ofrece buen precio, calidad y plazo).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de enero de 1983

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