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Los electores de Irlanda acuden hoy a las urnas por tercera vez en 18 meses

Más de dos millones de electores irlandeses tendrán hoy que decidir qué Gobierno desean para sacar a la República de Irlanda de la mala situación económica en la que se encuentra. Los dos principales partidos -el Fianna Fail, del primer ministro Charles Haughey, y el Fine Gael, de Garret Fitzgerald- propugnan políticas de austeridad en esta cuestión central en la tercera campaña electoral de los últimos dieciocho meses.

La República de Irlanda pasó por un período de milagro económico en la década de los años sesenta. Los setenta trajeron consigo una recesión de la que no se diéron cuenta los Gobiernos de la época. Desde 1976 hasta 1980 el Producto Nacional Bruto (PNB) irlandés disminuyó en un 4%. En términos reales, el gasto público siguió, aumentando. Este año puede alcanzar un 20% del PNB.Como en otros países, la inflación sube acompañada por el paro, que ya afecta a 170.000 personas, un 14% de la población activa. La deuda externa irlandesa es, per cápita, superior a la de países como Polonia o México. Haughey se ha convencido de que es necesario remediar esta situación al ver aumentar el déficit comercial. El fundamento del programa de Haughey consiste en contener los aumentos salariales, reducir el gasto público, aun cuando estas medidas impliquen que los ingresos personales de los irlandeses bajen en un 3% el próximo año.

Las propuestas de Fitzgerald no son muy diferentes. El antiguo catedrático de Economía quiere también limitar los salarios y el gasto público. Pero una de sus mayores preocupaciones parece ser la de querer eliminar en los próximos cuatro años el déficit presupuestario, un 8% del PNB en la actualidad.

Estos programas pueden resultar difíciles de aceptar para el pequeño Partido Laborista, el Partido de los Trabajadores o los independientes que apoyando a uno u otro de los dos grandes pueden llegar a decidir quién gobernará Irlanda, si los sondeos de opinión no están equivocados. La última, publicada ayer, por el diario Irish Times, no otorga una mayoría absoluta a ninguno de los dos grandes partidos. El Fianna Fail lograría un 44% de los votos; el Fine Gael, un 41%; el Partido Laborista -que hasta ahora se había aliado con Fitzgerald-, un 9%; un 3% para el Partido de los Trabajadores, y otro 3% para los independientes, entre los que podría figurar Bernadette Devlin. De confirmarse estas predicciones, el Parlamento irlandés carecería de una mayoría estable, como ha ocurrido en los últimos dieciocho meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de noviembre de 1982

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