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Constituidas las Cortes Generales

Gregorio Peces-Barba, elegido presidente del Congreso de los Diputados, que quedó constituido ayer

El Congreso de los Diputados y el Senado celebraron ayer por la mañana sendas sesiones constituyentes de la segunda legislatura, según el cómputo desde la aprobación de la Constitución, en 1978. Ambas sesiones transcurrieron sin sorpresas, y fueron elegidos los socialistas Gregorio Peces-Barba y José Federico de Carvajal presidentes, respectivamente, del Congreso y del Senado. Ambos se trasladaron por la tarde a la Zarzuela, donde, en audiencias sucesivas, dieron cuenta al Rey de la constitución de las Cámaras, de acuerdo con lo que preceptúan sus reglamentos. En los dos actos de constitución se realizó el juramento o promesa de acatamiento de la Constitución por parte de los parlamentarios.

Con la elección por abrumadora mayoría de la Cámara del socialista Gregorio Peces Barba como presidente, la designación de los miembros de la Mesa y el juramento o promesa de acatamiento a la Constitución por parte de los diputados, quedó ayer oficialmente constituido el Congreso. 338 diputados de los 346 presentes en la sesión votaron la candidatura de Peces Barba, quien en su primer discurso como presidente de la Cámara baja, manifestó su voluntad de no reformar el reglamento de la misma y aseguró que no participará en ninguna de las votaciones que se produzcan a lo largo de la legislatura.Minutos antes de iniciarse la sesión, los diputados del grupo popular -de AP-PDP- ocuparon los escaños de la parte derecha del hemiciclo, destinados en la anterior legislatura a UCD. Tras Leopoldo Calvo Sotelo se sentó Manuel Fraga Iribarne. En el centro de la Cámara se situaron algunos diputados del grupo socialista (entre ellos, los del PAD); detrás, los representantes de las minorías vasca y catalana, los dos diputados del CDS y Juan Maria Bandrés -del grupo mixto- y casi al fondo, como perdidos entre las columnas que sostienen los palcos, los diputados de UCD, que llegaron al hemiciclo juntos cuando ya estaba constituida la Mesa de edad. En el banco azul faltaba la mitad del Gobierno en fuciones.

El grueso del grupo socialista volvió a ocupar los escaños de la parte izquierda del hemiciclo, como en anteriores legislaturas. En la parte alta de este sector, en la fila de sillones situados encima de la tribunilla habilitada para los redactores gráficos, se acomodaron los diputados comunistas. Santiago Carrillei había rechazado el ofrecimiento que le había hecho Adolfo Suarez para que se sentara con el resto de los miembros del grupo mixto. "Siempre me he situado en la izquierda", comentó jocoso.

Estaban ausentes los dos diputados de HB, Pedro Solabarría e Ignacio Esnaola, que ya habían anunciado su negativa a sentarse en el Parlamento español. Con puntualidad, el secretario general del Congreso llamó a ocupar la presidencia de la Mesa de edad a Máximo Rodríguez Valverde, de 73 años, y a los también diputados del PSOE Jesús Caldera Sánchez-Capitán y Enrique Gonzalves, ambos de 25 años. Máximo Rodríguez, viejo militante socialista, que perdió la guerra, fue condenado a muerte y conoció largos años de cárcel y exilio, visiblemente emocionado y con voz entrecortada, abrió la sesión dirigiendo unas breves palabras. a los diputados.

Convivencia pacífica

Se refirió Máximo Rodríguez a la generación a la que hoy pertenece, "que, como todas, era rica y plural y que tarnbién hubiese deseado en su inmensa mayoría vivir una España en la concordia y el diálogo, y tuvo que esperar demasiado tiempo para verlo, como hoy lo vemos nosotros". Tuvo un recuerdo para quienes murieron "sin conocer la emoción que sentimos nosotros", e hizo, finalmente, un llamamiento a la joven generación "de los españoles de la tolerancia, la justicia y la libertad de una u otra ideología" para que, con responsabilidad, giranticen la convivencia y democracia en España.

Posteriormente los dos secreta rios de la Mesa de edad dieron lec tura al decreto de convocatoria del Congreso, a la relación detallada, provincia por provincia, de los diputados electos, y a los trece recursos. interpuestos en otras tantas provincias contra los resultados oficiales de las elecciones.

Se leyó también la comunicación de la Junta Electoral Central que designa a José Luis Adsuar como diputado por Valencia en sustitución del también socialista Manuel Sánchez Ayuso, fallecido repentinamente días después de su elección. El presidente de edad pidió entonces que la Cámara, en pie, guardara un minuto de silencio "en recuerdo de uno de sus diputados más capaces".

La elección del presidente del Congreso, a la que se procedió a continuación, se hizo por el sistema de voto nominal y secreto. Un solo nombre podían escribir los diputados en las papeletas, que fueron depositando uno a uno en la urna. De los 346 votos emitidos -la Cámara Baja cuenta con 350 escaños- 338 fueron favorables al candidato " socialista, Gregorio Peces-Barba; y ocho en blanco. No hubo sufragios negativos. La proclamación de Gregorio Peces-Bar ba como nuevo presidente de Congreso fue recibida con aplausos de la mayor parte de los miem bros de la Cámara puestos en pie Manuel Fraga aplaudió sentado; Leopoldo Calvo Sotelo lo hizo de pie, y el ex presidente de la Cámara, Landelino Lavilla, se mantuvo en su escaño sin aplaudir. Resulta poco menos que imposible deducir la personalidad de los ocho diputados que se abstuvieron, ya que los portavoces de todos los grupos de la Cámara aseguraban que habían dado su apoyo a Peces-Barba, por lo que los votos en blanco se consideran emitidos desde escaños de diversos grupos parlamentarios. No hubo sorpresa ninguna en la elección de los miembros de la Mesa del Congreso, por cuanto la composición había sido ya negociada previamente por los grupos parlamentarios. Así, y tal como se esperaba, el socialista Leopoldo Torres fue designado vicepresidente primero, con 120 de los 346 votos, emitidos por el mismo sistema. Antonio Carro, de AP; Josep Verde, del PSOE, y el ucedista José Miguel Bravo de la Laguna fueron elegidos vicepresidentes segundo, tercero y cuarto, con 104, 62 y 32 votos, respectivamente. Obtuvieron también votos José María Trías de Bes (25), Ciriaco de Vicente (2) y José Manuel Pedregosa (1). Los tres eran candidátos a ocupar los cuatro sillones de las secretarías. Ciriaco de Vicente fue elegido, con 126 votos, secretario primero de la Cámara, y María Victoria Fernández-España, José Manuel Pedregosa y José María Trías de Bes ocuparon el resto, por este orden, con 104, 86 y 26 votos, respectivamente. Había malestar en los escafíos de Convergencia i Unió por el hecho de que el PSOE haya preferido incluir entre los vicepresidentes a un hombre de UCD, partido que ha obtenido el mismo número de escaños que la minoría catalana.

Acatamiento de la Constitución

Reanudada la sesión por la tarde, Máximo Rodriguez llamó a Gregorio Peces Barba y a los vicepresidentes y secretarios electos a ocupar sus asientos en la Mesa presidencial. "Es un honor para un viejo socialista", le dijo a Peces Barba al cederle el sillón de la presidencia, "dejar este asiento a un joven socialista del que tengo la certeza que sabrá cumplir con su deber, como antiguamente lo hicieron otros hombres del partido, y hacer honor a esta función". Sus palabras fueron recibidas con aplausos por los diputados socialistas puestos en pié. Los representantes del grupo AP-PDP permanecieron sentados y sin hacer ningún gesto de aprobación o disconformidad. El nuevo presidente prestó acatamiento a la Constitución y luego se dirigió a los miembros de la Cámara para que de forma nominal juraran o prometieran la norma fundamental del Estado. Salvo algunas excepciones los diputados de AP-PDP, UCD y CDS juraron acatar la Constitución en tanto que los del PSOE, las minorías catalana y vasca, PCE y Juan María Bandrés prometieron. Estaban ausentes siete diputados, entre ellos Oscar Alzaga, José Luis Alvarez, Alejandro Royo y Miquel Roca. El presidente del Congreso anunció que en la próxima sesión plenaria se repetirá el acto de acatamiento para ellos. El discurso pronunciado luego por Gregorio Peces Barba no duró más allá de cinco minutos. Al hacer expresa referencia al ex presidente Landelino Lavilla, para quién pidió el reconocimientó de la cámara, los primeros aplausos partieron de los escaños ocupados por los socialistas y más concreta mente de la fila ocupada por Felipe González. Algunos diputados del PSOE, de UCD y de las minorías aplaudieron en pié, en tanto que los diputados de AP-PDP respondieron tibiamente. A las 17,15 horas, Peces Barba declaró constituido el Congreso de los Diputados en su segunda legislatura y levantó la sesión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de noviembre de 1982

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  • Todos los grupos parlamentarios apoyaron la candidatura del diputado socialista