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Películas de Zulueta y Bigas Luna, estrenadas en Estados Unidos

Dos filmes españoles considerados minoritarios, Arrebato de Ivan Zulueta y Bilbao de Bigas Luna, han sido estrenados el pasado viernes en Miami, en el estado norteamericano de Florida.El exhibidor Nat Chediak, dueño de los salas donde el estreno tuvo lugar, afirmó que "estos dos filmes van a poner la ciudad boca abajo", refiriéndose a las perspectivas de éxito de las dos películas españolas, hasta ahora inéditas en los Estados Unidos.

En los Estados Unidos los dos únicos cineastas españoles hasta ahora eran admitidos en las programaciones regulares son el veterano Luis Buñuel, algunas de cuyas películas son éxitos permanentes en todo el mundo, y Carlos Saura, que ha estrenado con éxito varias de sus películas en los Estados Unidos.

El simbolismo superrealista del primero y el intimismo pausado del segundo eran, hasta el momento, los únicos exponentes de la vanguardia del cine español aquí conocidos. Pero la irrupción de Zulueta y Bigas Luga puede hacer, según el citado exhibidor de Miami, que aquellos dos famosos nombres sean de ahora en adelante considerados como cineastas eminentemente clásicos.

El crítico Fernando Aloma afirmó que "la llegada de estos dos películas lleva los límites más allá, a un punto en que la mente no es tratada como una alternativa a la realidad sino como una parte complementaria de la misma".

El carácter altamente personal y desinhibido -se les considera como dos ejemplos puros del llamado cine de autor- de ambas películas españolas ha calado ya en los círculos cinéfilos de Miami, que han mostrado mucho interés por estas muestras del otro cine que se hace en España.

Ambas películas tienen temas paralelos y tratan de una obsesión narrada con evidente crudeza. Esta crudeza es, sin embargo, uno de los alicientes mayores de los dos filmes y lo que más audiencia está creando para Arrebato y Bilbao. "Ningún tratamiento es tabú en el cine español actual", ha comentado un crítico de Miami. No obstante, la audiencia de estas películas no sobrepasará, como es habitual en los Estados Unidos, el círculo minoritario de los grupos iniciados en la cultura cinematográfica, pues ningún director de cine extranjero puede ser considerado como profeta en la tierra por antonomasia del cine-espectáculo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de noviembre de 1982