Pasó por Madrid, visto y no visto
Los Gobiernos de Cuba y Francia pidieron al español que activara al máximo los trámites de tránsito, en el aeropuerto de Barajas, del poeta Armando Valladares, dado su delicado estado de salud, según informaron a Europa Press fuentes diplomátícas.Y así fue. Valladares apenas permaneció veinticinco minutos en el aeropuerto, y los cerca de treinta periodistas que pretendían fotografiarle y hablar con él fueron retenidos a unos veinte metros del aparato de Cubana de Aviación en que llegó a la capital de España.
Inmediatamente después de descender, y sin hacer uso de la silla de ruedas puesta a su disposición por los responsables del aeropuerto, el escritor liberado fue introducido en un coche y trasladado a un avión de las fuerzas aéreas francesas, enviado expresamente por el presidente François Mitterrand para recogerle y trasladarle a París.


























































