Absuelto por falta de pruebas un presunto violador
Un joven de dieciocho años de edad, acusado de violación, ha sido absuelto por ética jurídica y falta de pruebas, según la sentencia dictada por la audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife. El presunto violador, Carmelo G. H., que tenía dieciséis años de edad en el momento de producirse el hecho, había sido considerado por el fiscal culpable de dicho delito utilizando la fuerza, aunque con el atenuante de su edad, lo que le hacía merecedor de una pena de siete años de prisión mayor y una indemnización a la afectada de 100.000 pesetas.La sentencia absolutoria se basa en la falta de pruebas existentes, al estimarse que en ningún momento la ofendida, María Candelaria vecina de Santa Cruz de Tenerife, había sido obligada contra su voluntad a tener acceso carnal con el acusado. En este sentido, el delito se reduce a una cuestión de moral, o lo que es lo mismo, un problema de conciencia, que solo compete a las dos personas citadas.
El acusado, tras mantener una conversación con María Candelaria, la acompañó a una habitación. Al parecer, no llegaron a tener relaciones sexuales, aunque posteriormente la joven le denunció a la policía como autor de una hipotética violación.
Condenado por injurias
Alvaro Bango, concejal independiente de Castrillón, municipio próximo a Avilés de 20.200 habitantes, ha sido condenado por la Audiencia Territorial de Oviedo a la pena de dos meses de arresto mayor, una multa de 30.000 pesetas, con la accesoria de suspensión de todo cargo público, profesión, oficial y derecho de sufragio durante ese tiempo y una indemnización de 200.000 pesetas por un delito de injurias graves efectuadas por escrito y con publicidad contra el alcalde, Rogelio Alonso, del PSOE, y el vicealcalde.El citado concejal había hecho unas declaraciones a un periódico asturiano en las que hacía referencia a "los casi ocho millones y medio que han chupado Rogelio, secretaria, Arguelles y Cires en contra del contribuyente ( ... ). La única esperanza si el concejo quiere levantar la cabeza es que se vayan Rogelio y alguno más. A Castillón se viene a trabajar y no a chupar".


























































