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CARTAS AL DIRECTOR

La OLP, a la opinión pública española

La V ha sido, es y será nuestro símbolo. El de nuestros ancianos, nuestra juventud y nuestros niños.Ha finalizado una etapa más de nuestra lucha, pero será una etapa muy importante y crucial en la historia del pueblo palestino.

Ha sido la primera vez, desde tiempos muy lejanos, en que se han enfrentado a los invasores dos pueblos árabes, unidos realmente bajo un mando conjunto: el libanés, representado por el Movimiento Progresista, y el palestino, por la OLP.

El ejemplo de esa unión será el símbolo de la lucha de los pueblos árabes en el futuro, porque se ha demostrado en esta histórica batalla la posibilidad de enfrentarse a la máquina destructora, infrahumana, hecha para la guerra por el representante del imperialismo.

Un día, no lejano, veremos a las fuerzas palestinas liberadoras, apoyadas por las fuerzas democráticas árabes, desembarcando en las playas de la secuestrada Palestina y veremos cómo este heroico pueblo palestino (judíos, cristianos y musulmanes) goza de la verdadera democracia.

La salida de las fuerzas palestinas de Beirut no es el fin, ni mucho menos, pero sí es cierto que podría ser el conúenzo del fin del Estado racista llamado "Israel".

La esperanza de la victoria se dejaba traslucir en los ojos de los niños palestinos que estaban en el puerto de Beirut despidiendo a sus padres y/o hermanos.

Se ve la V de la victoria, firme, en los fuertes brazos de los soldados palestinos.

Se ve tan firme y alta, que parece querer llegar al cielo desde los sufridos brazos de los ancianos palestinos.

Todos dicen ¡hasta pronto!, en otro frente, en otro lugar, y se despiden con la esperanza de encontrarse un día en Palestina.

Estamos todos seguros de que un día, no muy lejano, un niño palestino de los que aún no han nacido o de los que hayan sido evacuados izará, ¡por fin!, la bandera palestina en Jerusalén. Aún no ha caído el ramo de olivo. Aún no ha caído./

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de septiembre de 1982