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El PNV denuncia en el Parlamento la existencia de torturas

El diputado del Partido Nacionalista Vasco Joseba Azcárraga ha presentado en el Congreso una interpelación sobre" la reciente denuncia de torturas por parte de Mikel Navascués, en la que afirma que "una vez más, y con la convicción de que hechos de esta naturaleza van a continuar produciéndose, comprobamos cómo nuevamente las torturas y malos tratos se siguen produciendo en las dependencias policiales de este país".La interpelación considera que el de Navascués "no representa ningún caso aislado. Aún hoy existen personas que tienen el valor de denunciar ante los organismos correspondientes las torturas de que han sido objeto, exponiéndose incluso, de esta forma, a amenazas de todo tipo, pero existen otras muchas personas que es tal el terror que han padecido que se muestran incapaces de presentar la denuncia correspondiente por temor a males mayores".

"Produce honda preocupación comprobar cómo los que en teoría deberían ser los guardianes del orden y la paz, dirigidos ambos a producir la seguridad en el ciudadano, cualquiera que sea la ideología de éste, se convierten en personas que más que seguridad producen temor e inseguridad en las personas a las cuales están obligados a servir", añade el diputado.

"Con la conciencia tranquila de haber sabido denunciar con firmeza y rotundidad los atentados protagonizados por las organizaciones armadas vascas, siempre que éstos se han producido, hoy no podemos menos que elevar nuestra voz contra lo que supone una práctica habitual: la tortura. No es ya un hecho aislado y extraño", afirma Azcárraga, "el que una persona sea maltratada en una dependencia policial, lo que resulta desgraciadamente extraño es encontrarse con alguien que pueda afirmar que el trato dispensado durante su detención ha sido el correcto. Yo no deseo que se vea en esta interpelación una crítica a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, como institución, sino una denuncia expresa ante usted, señor ministro del Interior, que es ante quien va dirigida la presente interpelación, pues es usted el responsable máximo de estos cuerpos de Seguridad, y por tanto quien puede y debe poner freno a una actuación impropia de un Estado democrático y de derecho".

Hacer el juego a los terroristas

El interpelante rechaza este tipo de actuación, "en primer lugar porque somos hombres y deseamos ser tratados como tales", pero también "por una importante valoración política: si todavía existe alguien en ese Gobierno central o, más concretamente, en su Ministerio del Interior que opine que a través de la tortura se va a conseguir la desaparición del terrorismo en este país, o bien está equivocado y no conoce la realidad, o bien, y esto sería más grave, está haciendo el juego a las organizaciones que practican la violencia, porque está suficientemente comprobado que aquella persona que es objeto de tortura no termina asustado y con intención de olvidarse de todo, sino con odio y ganas de venganza hacia aquéllas que representan a sus torturadores. Y esto es una peligrosa dinámica que es absolutamente necesario terminar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de agosto de 1982