Por sus hechos los conoceréis
Hay una única conclusión que se puede deducir de la asombrosa explosión de las bombas en Londres: que cualquiera que apoye, ayude o auxilie al IRA provisional está nutriendo a una organización que no tiene un objetivo político, sino la destrucción. Esto debía ser ahora evidente en el Ulster y tal vez, sobre todo, en la República de Irlanda, que es considerablemente más vulnerable a la amenaza del IRA que el propio Reino Unido.La política británica debía ser y será la de denunciar a los terroristas y, al mismo tiempo, ir buscando una solución política.
, 21 de julio


























































