La aviación israelí bombardea Beirut y el sur de Líbano causando decenas de muertos

Decenas de aviones israelíes bombardearon ayer durante más de hora y media Beirut y el sur de Líbano, causando la muerte a decenas de personas. El ataque se produce cuatro días antes de que Israel restituya a Egipto la última porción del Sinaí que aún ocupa, y cuando el Ejército hebreo intenta desalojar a los extremistas que se niegan a ser evacuados en Yamit, capital del norte del desierto.

Tanto Estados Unidos como el secretario general de las Naciones Unidas han lanzado un llamamiento inmediato al "alto el fuego" y deplorado la agresión del régimen de Tel Aviv.Entre las dos y media y las cuatro de la tarde -hora de Madrid-, tres oleadas sucesivas de aviones cazabombarderos F-15 y F-16 atacaron los barrios meridionales de Beirut y las principales localidades costeras del sur de Líbano, donde están instalados numerosos campamentos palestinos y bases de la OLP.

La artillería antiaérea palestina v de la Fuerza Arabe de Disuasión (FAD), integrada por tropas sirias, disparaba contra los aparatos hebreos, al tiempo que aviones de caza sirios se enfrentaban con los israelíes en el cielo de Líbano. Dos Mig 23 sirios fueron derribados, según informaciones coincidentes de la radio falangista libanesa y del Estado Mayor israelí. Damasco asegura que los dos aparatos sirios fueron sólo alcanzados.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunirá hoy para celebrar una consulta urgente a puerta cerrada con el fin de examinar la situación creada tras el bombardeo. La reunión fue solicitada por el representante de Líbano en la ONU, Ghassan Tueni. Esta reunión podría preceder a una convocatoria del Consejo de Seguridad en sesión pública.

El bombardeo rompió el alto el fuego instaurado entre los palestinos y el Estado hebreo el pasado mes de julio y mientras los soldados israelíes desalojaban, en el marco de la operación Paloma Roja, a los 2.000 extremistas que se encontraban en Yamit.

El Consejo Militar Supremo de la Organización para la Liberación de Palestina celebró ayer una reunión urgente para estudiar represalias, que podrían concretarse en el bombardeo artillero de la región de Galilea, en el norte de Israel.

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El ministro israelí de Defensa espera una réplica palestina para poder invadir el sur de Líbano

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Vehículos militares provistos de altavoces recorrieron Galilea a primera hora de la tarde, pidiendo a la población que acudiese a los refugios antiaéreos en previsión de eventuales bombardeos palestinos, informa nuestro corresponsal en Tel Aviv, Victor Cygielman.

El general Ariel Sharon, ministro de Defensa israelí, añade Cygielman, espera justamente una réplica militar palestina para poder desencadenar la ofensiva militar a gran escala contra los núcleos armados de la OLP y Siria en el sur de Líbano.

Poco después de que se advirtiese a la población de Galilea de la necesidad de reagruparse en los refugios, un portavoz militar hebreo explicó que la orden de ataque dada a la fuerza aérea contra tres objetivos "terroristas palestinos" en Líbano -que se negó a revelar- era un represalia "por la muerte de un soldado israelí a causa de la explosión de una mina, por el atentado perpetrado contra un diplomático israelí en París y demás violaciones del alto el fuego por los terroristas palestinos".

En total, según el mencionado portavoz, la OLP ha violado 32 veces el alto el fuego concluido el 24 de julio de 1981, causando la muerte de tres miembros de las milicias cristiano-conservadoras dirigidas por el comandante Saad Haddad.

El martes por la noche, un soldado israelí resultó muerto y otro herido cerca de la localidad libanesa de Taibeh, a quince kilómetros de la frontera israelí, a consecuencia del estallido de una mina antitanque, que el Ejército hebreo calificó de "grave violación" del alto el fuego. La OLP, por otra parte, ha desmentido en París y Beirut cualquier vinculación con el asesinato del diplomático israelí.

No deja de ser sorprendente, para numerosos observadores en Israel, que el Estado hebreo vuelva a aplicar contra los palestinos la táctica de la "réplica inmediata", vigente en tiempos de los Gobiernos laboristas y a la que Sharon se oponía rotundamente por considerar que eran "pequeños pinchazos de alfiler, irritantes e inútiles".

Por eso, algunos observadores, se inclinan por pensar que el titular de la cartera de Defensa ha sido derrotado en el Gabinete, mientras otros opinan que con este bombardeo-provocación intenta suscitar una violenta reacción palestina para poder, de una vez, arrasar el sur de Líbano.

Los observadores de las Naciones Unidas parecen confirmar esta hipótesis, al haber señalado desde hace algunos días un incremento apreciable de los vuelos de reconocimiento israelíes sobre territorio libanés y sirio.

Fuentes generalmente bien informadas indican, por su parte, que la ofensiva aérea israelí de ayer persigue un triple objetivo. Hacer, primero, una demostración de fuerza ante unos palestinos demasiado envalentonados por el material bélico pesado que poseen. Comprobar, en segundo lugar, la exactitud de las informaciones recibidas tras los vuelos de reconocimiento y el nivel de la defensa antiaérea palestina. Intentar, en tercer lugar, que los palestinos repliquen para poder contestarles a "gran escala".

Líbano recurre ante la ONU

El Consejo Militar Supremo de la OLP, presidido por Yasir Arafat, no parece, por ahora, haber caído en la trampa. Ni una sola katiuska ni un solo proyectil había sido disparado a última hora de ayer contra la Galilea israelí. Paralelamente, el Gobierno libanés ha anunciado su intención de denunciar ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas "esta flagrante agresión contra el territorio libanés".

Arafat, que es también presidente del Comité Ejecutivo de la OLP, envió al secretario general de la ONU, Javier Pérez de Cuéllar, un mensaje en el que responsabiliza a Israel de la reanudación de la violencia en Líbano.

Al término de la reunión del Consejo de la OLP, un portavoz militar palestino afirmó que sesenta aviones bombardearon en varias oleadas las localidades libanesas costeras de Damour, Doha, Naameh, Haret al Naameh y Belrut, destruyendo depósitos de armas, estaciones de radar sirio-palestinas y causando un mínimo de veinticinco muertos y ochenta heridos.

Es probable, sin embargo, que el número de muertos supere esta cifra, ya que la segunda oleada de la aviación hebrea descargó sus bombas justo cuando llegaban los socorros para atender a las víctimas de la primera oleada.

Al caer la noche, largas columnas de humo que se alzaban hacia el cielo eran visibles en todo el sur de Líbano, mientras el estrepitoso sonido de las sirenas de las ambulancias iba, paulatinamente, disminuyendo.

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