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La guerrilla reanuda sus acciones en Guatemala

Con la voladura de una planta eléctrica en las cercanías de la capital y la divulgación de un comunicado en el que se califica de "farsa" el golpe militar del 23 de marzo, el Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP), principal organización guerrillera urbana de Guatemala, ha hecho su reaparición estelar en las últimas horas.

Unidades guerrilleras parecen también responsables del asesinato a tiros del jefe del temido G-6, o comando 6, el teniente de policía Ricardo Benedicto, "el Chele", jefe de una unidad secreta que sembró el terror durante el régimen del derrocado general Romeo Lucas.Benedicto, de 45 años, y uno de sus guardaespaldas fueron ametrallados el viernes cuando viajaban en automóvil cerca de la ciudad de Cuilapa, al este de Guatemala, en el departamento de Santa Rita. Sólo ayer fue identificado el cadáver. Al G-6, ahora desarticulado por la Junta militar y con sus hombres sometidos a investigación, se le considera responsable de multitud de asesinatos atribuidos generalmente a las "organizaciones, subversivas".

El Ejército Guerrillero de los Pobres señala en su proclama que "los rostros han cambiado, pero el régimen es el mismo". La organizacion clandestina acusa a la Junta del general Ríos Montt de mantener en libertad a todos los responsables principales del estado policíaco implantado por el presidente Romeo Lucas. El EGP dinamitó el domingo por la noche un transformador en Amatitlán, en las afueras de la capital, y dejó sin agua y luz durante casi un día a miles de personas.

La Junta tripartita que gobierna Guatemala desde el día 23 no parece tan complaciente con sus antecesores como denuncia el EGP. Durante este fin de semana han sido detenidos al menos veinte altos funcionarios del régimen de Romeo Lucas.

En la calle están ya las primeras apuestas sobre lo que puede durar un hombre de las características mesiánicas del general Ríos Montt.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de marzo de 1982

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