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Fraga reafirma su voluntad de defender al Rey de las implicaciones golpistas

El presidente de Alianza Popular (AP), Manuel Fraga, trató de la campaña de desprestigio contra la figura del Rey -tras un mes de juicio a los procesados por el intento de golpe de Estado del 23 de febrero del año pasado- en una reunión mantenida recientemente con periodistas.

En dicha reunión, de la que EL PAIS no tuvo constancia directa en su día, se comentó, entre otros temas, la supuesta indolencia de la clase política y más concretamente del Gobierno a la hora de contrarrestar esa actitud. A este respecto, Fraga dijo: "Es una burda campaña contra la más alta magistratura de la nación. El Rey y la Corona no necesitan que nadie los defienda, porque no hay ninguna fuerza política importante que esté contra la institución monárquica.""Este esfuerzo de algún grupo minoritario", agregó Fraga, "será inútil y todos tenemos la obligación de contribuir a que lo sea. Entre todos tenemos que evitar lo que algunos pretenden, de echar sombras sobre la Corona, e insisto en que todos debemos cooperar a que ese intento desesperado sea inútil".

Por otra parte, en un acto preelectoral celebrado ayer en la localidad granadina de Baza, Fraga señaló que el pueblo andaluz, "como todos los de nuestra Patria, está cansado de palabras, promesas y frustraciones. Lo que quiere el pueblo andaluz", añadió, "es orden y trabajo, y la puesta en marcha de planes serios, sobre todo, trabajo y seguridad; es decir, lo que le han negado la inoperancia de los gobiernos de UCD, la ineficacia y demagogia de los ayuntamientos social-comunistas y las frivolidades seudo-nacionalistas, que, por supuesto, no puede tomar en serio la más española de las regiones de España".

"En Andalucía", continuó diciendo Fraga en Baza, "como en el resto de España, se necesita un período de consolidación, de estabilidad, de planes serios, de obras concretas, de inversiones privadas y públicas, de creación de riqueza y de puestos de trabajo".

En opinión del líder aliancista, "Andalucía es eterna y por lo mismo tradicional, profundamente cristiana y defensora de una moral trascendente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de marzo de 1982