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El Banco de España autorizara próximamente nuevas sociedades mediadoras en el mercado de dinero

Tras las declaraciones hechas la pasada semana por el ministro de Economía y Comercio, Juan Antonio García Díez, en Barcelona, en el sentido de que se iba a abrir el mercado monetario a nuevas instituciones para facilitar la colocación de la deuda a corto plazo, el Banco de España se dispone a autorizar, dentro del primer trimestre del año, nuevas sociedades mediadoras del mercado de dinero (SMMD). A estas alturas del año ya se puede trazar un mínimo balance de las cuatro SMNID que funcionan desde el cuarto trimestre de 1981.

Estas autorizaciones serán concedidas por el consejo ejecutivo del banco central español (compuesto por Alvarez Rendueles, Mariano Rubio y Angel Madroñero, gobernador, subgobernador y director general del banco, respectivamente, y Enrique Fuentes Quintana, Manuel Varela Parache y Gonzalo Anés, nombrados por el Gobierno) entre alrededor de una decena de proyectos "serios" presentados al banco. Las nuevas SMMD -que no serán probablemente más de cuatro- se unirán así, en el segundo trimestre del año, a las otras cuatro que actualmente funcionan desde principios del pasado mes de octubre.Las razones por las que las autoridades monetarias han creído oportuno introducir esta nueva figura en el sistema español han sido justificadas del siguiente modo: "La instrumentación de la política monetaria en España se ha visto obstaculizada frecuentemente por la extremada inestabilidad de los tipos de interés a corto plazo negociados en el mercado interbancario. Ello es reflejo de la inexistencia de un auténtico y amplio mercado de dinero.

De hecho, los agentes operantes en el mercado de dinero son muy escasos -básicamente, el Banco de España, los bancos y las cajas de ahorro-, y a ello se añade el reducido número de activos en él negociados".

Segunda línea de liquidez

"Una reforma deseable de los actuales mercados monetarios e interbancarios requiere, como ocurre en otros países, la aparición de mercados secundarios fluidos para algunos de los activos tanto públicos como privados, que podrían constituir una segunda línea de liquidez de los bancos y cajas. Los bonos del Tesoro y los certificados de depósito de las entidades crediticias serán. en una primera etapa los activos fundamentales a este respecto. Es dentro de este marco general donde se insertan las actividades de las SMMD, cuya función primordial consistiría en dotar la liquidez a los activos antes mencionados, comprando y vendiendo por cuenta propia. Dos rasgos básicos diferencian este tipo de sociedades respecto de las otras ya existentes: por un lado, la actividad por cuenta propia, que implica la asunción de un riesgo y que no se da en los actuales agentes mediadores del mercado interbancario; por otro, la especialización en la negociación de activos a corto plazo".

Las dos primeras SMMD empezaron a funcionar en octubre.

Se trata de SI de Activos Financieros, creada por particulares como Pedro García Ferrero, Pedro Bores, el empresario Mario Caprile y otros. En ella también tiene una pequeña participación el actual síndico de la Bolsa de Madrid, Manuel de la Concha. La segunda fue Credimesa, compuesta por agentes de cambio y bolsa como Jaime Aguilar, Sáenz de Bremón. o Jaime Pamíes, el catedrático Antonio Sánchez Calero y la sociedad PAS (iniciales de Pamíes, Aguilar y Sáenz de Bremón).

En el mes de noviembre arrancó Interactivos SA, sociedad creada por los bancos de Bilbao, Vizcaya, Popular, Exterior, Pastor, Zaragozano, Morgan, National Westminster, Caja de Ahorros de Madrid, la Caixa, Banco Comercial Trasatlántico y una participación mínima de Intermoney. Por último, en diciembre inició sus actividades Saitori, creada por dos agentes de cambio y bolsa de Barcelona, la Compañía Catalana de Seguros, la Banca Catalana, Banca March, Banco de Sabadell, Societé Générale de Banque y Tobanca, SA (sociedad de gestión de patrimonios).

En el pequeño balance que se puede hacer de estos meses de actividad, se considera importante el volumen de activos que han intermediado, que se eleva, según fuentes cercanas al Banco de España, a 180.000 millones de pesetas a 31 de diciembre, como saldo de todas las operaciones. Esta cifra es muy desigual para cada una de las SMMD; la más activa ha intermediado entre 70 y 75.000 millones; la menos, unos 35.000 millones de pesetas.

En su poco tiempo de actuación, las SMMD han ayudado al Banco de España a colocar en el mercado 4.000 millones de pesetas en bonos del Tesoro y certificados de depósito. Esta cantidad todavía resulta insignificante. "La actividad básica de las SMMD", ha dicho una de las personas relacionadas con ellas, "ha sido, hasta ahora, la transformación en el plazo: invertir en bonos y en certificados y financiar a un plazo más corto. No han hecho prácticamente nada en letras negociadas en Bolsa, certificados de depósito de la banca privada o bonos de los bancos industriales por distintas razones: o porque no tiene interés invertir en las primeras, o porque se trata de crear un mercado secundario de certificados de depósito que no quieren las entidades para no verlos cotizados por debajo de la par, o por los costes que tienen los bonos de caja...".

En estos tres meses, que son considerados como "un plazo no suficientemente representativo para saber la profundidad con que pueden realizar su labor", las SMMD han querido dar una imagen pública de su actividad. La reticencia y la frialdad por parte de algunos grandes bancos y cajas de ahorro no ha remitido, ya que ven en las SMMD una piedra más en el proceso de desintermediación financiera. A pesar de que sus promotores afirman que trabajan "en un marco demasiado estrecho", lo cual parece avalado por la realidad y por la prudencia del Banco de España en ampliar ese marco, ha habido alrededor de 30 o 35 peticiones, de las cuales se autorizarán, como máximo, siete u ocho.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de febrero de 1982

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