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La deuda polaca inquieta a los banqueros alemanes

En los 44 bancos de la República Federal de Alemania (RFA), que tienen prestados a Polonia un total de 12.000 millones de marcos (más de 500.000 millones de pesetas), reina inquietud y confusión por el impago de los intereses pendientes. Aunque no se teme que una falta de pagos vaya a producir quiebras de bancos, las repercusiones sobre los balances y repartos de dividendos pueden ser muy negativas.El número uno de los banqueros alemanes, Wilfried Guth, del Deutsche Bank, ha asegurado que, a pesar del nerviosismo reinante, el sistema bancario está en condiciones de soportar la crisis polaca, de la misma forma que la de Irán o Turquía.

El banquero llegó a proponer tres condiciones básicas para el saneamiento de la economía polaca: ingreso de medios financieros "de donde quiera que vengan", empleo de esos medios en un "duro y consecuente" programa de estabilización, y disposición de todas las fuerzas del país para llevar adelante ese programa con todas sus consecuencias.

Los bancos alemanes están fuertemente implicados en los créditos concedidos a Polonia: 750 millones de marcos (32.000 millones de pesetas), el banco sindical Bank fuer Gemeinwirtschaft; 600 millones de marcos (25.000 millones de pesetas), el Commerzbank; 450 millones de marcos (19.000 millones de pesetas), el Deutsche Bank, y 400 millones de marcos (17.000 millones de pesetas), el Dresdner Bank, entre los más destacados.

Los intereses pendientes, que tenían que haber sido pagados antes de finales del año pasado, no acaban de llegar, y se habla ya de "partidas de póquer" con los bancos sobre el pago. En medios financieros se especula sobre el destino de un crédito de 300 millones de marcos solicitado por la Unión Soviética a bancos alemanes, en relación con el acuerdo en marcha para construir un gasoducto desde Siberia a Europa occidental. Se sugiere que este dinero podía ir a parar a las arcas polacas para que puedan afrontar los pagos e intereses pendientes.

Esta misma finalidad podían tener las recientes ventas masivas de oro por parte de la Unión Soviética, que han hecho descender la cotización de este metal los últimos días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de enero de 1982