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Ensayistas y filósofos de varios países discuten aspectos relacionados con la jerarquía

Jacques Derrida intervendrá en los encuentros de Zorroaga-San Juan de Luz

El filósofo francés Jacques Derrida participará en los primeros encuentros de Zorroaga-San Juan de Luz en torno a Jerarquía y diferencia, organizados por la Facultad de Filosofía y Letras de San Sebastián, en colaboración con la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de Vincennes (París VIII), aunque su intervención se ha retrasado hasta el mes de febrero.

Derrida se encuentra muy afectado por el incidente de que se le hizo objeto en Checoslovaquia a finales del pasado año, cuando asistía a los coloquios organizados por la asociación Jean Hus, en los que toman parte intelectuales disidentes de aquel país, organizados en torno a la Carta 77. Las autoridades checoslovacas mantuvieron detenido durante siete días al pensador francés, acusado de tráfico de drogas que, al parecer, alguien colocó intencionadamente en su equipaje. Derrida sólo pudo ser liberado gracias a la enérgica intervención del Gobierno francés.Por el momento, Derrida ni siquiera ha reanudado sus clases en la Escuela Normal Superior de París, por lo que no viajó ayer al País Vasco para asistir a la mesa redonda que las jornadas de Zorroaga-San Juan de Luz dedican a las reflexiones sobre el tema de la diferencia. No obstante, los organizadores de este encuentro han confirmado que la mesa redonda se celebrará el 20 de febrero, y su contenido quedará incorporado a las actas del Congreso. En la fecha citada, el filósofo francés debe acudir a San Sebastián, como profesor asociado de la Facultad de Filosofía de Zorroaga, para continuar las sesiones del curso de doctorado que está dirigiendo acerca de La filosofía como institución, sobre textos de Nietzsche y Kant.

Debates con los participantes

Pese al retraso que va a sufrir la intervención de Jacques Derrida, los dos últimos días del programa de las jornadas son los que han suscitado la mayor expectación entre los asistentes. El pasado viernes, Julio Caro Baroja examinó el objeto genérico de las jornadas Desde la antropología, en el Ayuntamiento de San Juan de Luz. Tras su conferencia se abrió un debate con Fernando Savater y Maurice de Gandillac, profesor de La Sorbona y presidente de los coloquios internacionales de Cerissy. Por la tarde, François Chatêlet, profesor de la Universidad de Vincennes, disertó sobre Hierarchie et historicité.Ayer, en ausencia de Derrida, cerraron las jornadas Jaeques Alain Miller y Eric Laurent. Miller es el albacea testamentario de Lacan por lo que se refiere a la totalidad de su obra inédita. Junto a Laurent, tuvo una influencia decisiva en la disolución de la Escuela Freudiana de París y la creación de La Causa Freudiana, que agrupó en torno a las condiciones definidas por Lacan, durante los últimos años de su vida, a los discípulos que el filósofo consideraba consecuentes con sus ideas. Laurent y Miller representan, por tanto, la versión más directa del pensamiento lacaniano. Ambos se referirán en San Sebastián al objeto de las jornadas, jerarquía y diferencia, Dès l'horizont de la psychanalyse!

Las primeras sesiones de las jornadas han contado con la asistencia de un público casi doméstico, a excepción de la presencia de Manuel Sacristán y un grupo de profesores de Barcelona. El mexicano León Orive tomó como punto de partida de su intervención, sobre Jerarquía, ¿un concepto sociológico valorativo?, el hecho de que la sociedad se presenta siempre como algo diferenciado, y se preguntó si esa diferencia engendra necesariamente jerarquia, empleando para ello el punto de vista de la teoría de la ciencia. Su compatriota Javier Esquivel, que habló de Jerarquía y Derecho, defendió la asociación inevitable de organización jerárquica, y existencia social y mantuvo que en una sociedad democrática es posible evitar la derivación de la jerarquía en autocracia.

Fernando Savaler, por su parte, expuso su Respuesta a Sade. En una carta abierta que dirigió al marqués, Savater trató de demostrar que la inversión de categorías entre crimen y virtud resulta imposible, ya que el supuesto imperativo criminal de Sade acaba por convertirse en debilidad, y no en virtud, que implica esfuerzo.

El coloquio, celebrado en el Ayuntamiento de San Juan de Luz el miércoles, en torno al profesor de Vincennes Pierre Aubenque y de su exposición sobre Différence et universalité despertó gran interés entre los asistentes. Aubenque limitó la posibilidad de la diferencia, por arriba, a las categorías más altas que son comunes al pensamiento, y por abajo, a la multiplicidad de lo individual, y trató de establecer los límites dentro de los cuales la diferencia es capaz de generar orden, pero sin llegar a engendrar jerarquía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de enero de 1982