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El Opus Dei puede conseguir próximamente el cambio de su estatuto jurídico

«En los próximos meses será colmado un profundo anhelo de Alvaro del Portillo: el papa Juan Pablo II reconocerá al Opus Dei el carácter de una Prelatura personal». La noticia la daba ayer el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung y viene a confirmar un rumor persistente en las últimas semanas en medios eclesiásticos. Al parecer, el documento ya está firmado, ignorándose la formulación exacta. Podría ocurrir que el nuevo estatuto del Opus Dei tenga cierto parecido con la situación jurídica de los abades en el monasterio, exentos, pero bajo la autoridad de los obispos, aunque una prelatura, en estricto, sentido, depende directamente de la Santa Sede.

La lucha por un cambio de estatuto, desarrollada por el Opus Dei desde 1960, ha estado llena de incidentes y suspicacias por parte de muchos obispos, particularmente españoles. El semanario católico Vida Nueva tuvo que arrancar del número 1.201 (3 de noviembre de 1979) un informe sobre la transformación jurídica del Opus Dei, que luego fue publicado por EL PAIS (8 de noviembre de 1979). Lo que les negara Juan XXIII y Pablo VI lo pueden lograr con Juan Pablo II, quien no ha ocultado sus simpatías por la Obra de Josemaría Escrivá de Balaguer.«La Comunidad Sacerdotal de la Santa Cruz», nombre oficial del Opus es, a pesar del nombre, una asociación fundamentalmente de laicos (98%), aunque está dominada por el 2% de clérigos y figura en el registro canónico como un instituto secular. Los miembros del Opus explican su voluntad de cambio jurídico arguyendo que el Opus se ha convertido en una asociación más religiosa que laical, aunque otras fuentes lo interpretan como un deseo de independencia frente a la jurisdicción diocesana. Para el diario alemán, Alvaro del Portillo quiere para el Opus la libertad operativa de las órdenes religiosas de la Edad Media. Pedro Miguel Lamet hablaba recientemente en Vida Nueva de un documento, escrito por un alto cargo eclesiástico y enviado al nuncio y altos prelados, en el que se decía que la intentona del Opus «puede dañar mucho a toda la Iglesia católica». En él se recogen las reacciones de los cardenales, en una reunión celebrada el 28 de junio de 1979, al tema de la prelatura personal cum propio populo: para unos se trataba de crear una iglesia dentro de la Iglesia; para otros, de una jerarquía paralela o «una super iglesia, a la que tendría que acudir el mismo Vaticano».

El Opus volvió a la carga el pasado mes de octubre durante la reunión de la comisión encargada de revisar el derecho canónico, donde la solicitud del Opus Dei fue rechazada por los 75 cardenales y obispos residenciales (con diócesis los que dijeron no», cobada únicamente por diez prelados curiales. «El Papa habrá tomado buena nota de que son las diócesis las que dijeron no», comentaba un prelado español en la conferencia episcopal celebrada el mes de noviembre, quien no ocultaba su preocupación ante los rumores que daban a miembros del Opus Dei como firmes candidatos para nuevos obispos en España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de enero de 1982