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Estreno de "Pavlovsky y su orquesta de señoritas"

El actor y travestido Angel Pavlovsky presentará hoy, en la Sala Olimpia, de Madrid, el espectáculo Pavlovsky y su orquesta de señoritas, en el que intervienen como formación musical en vivo Rosario Vilanova (piano), Marta Farrán (batería), María Ventosa (violín), Carmen Bernard (trompeta y segundo violín) y Dolors Serra (flauta). La obra, representada en varias ciudades, participó en la II Muestra de Teatro de Vallecas, celebrada en noviembre.

La actuación y presencia de Angel Pavlovsky se anuncia como «angelical y marginal, absurda y generosa, impertinente y ocurrente, bonita y exigente, bisexual y carnal, humilde y vanidosa». El espectáculo Pavlovsky y su orquesta de señoritas se basa en los distintos personajes interpretados por uno de los travestidos más conocidos, con canciones y continuas transformaciones. «Ya sé que parezco un hombre, y me he valido de este engranaje publicitario para trabajar pero siempre he sido mujer», dice en la obra.«Dignísimas autoridades, empresarios de multinacionales, delegados de todo tipo de misiones culturales, público de pago, que lo hay: la dirección de esta sala ha decidido convertirla en un templo del arte. Yo voy de gran cantante, y ustedes, de público enardecido. Si no, no nos vamos a divertir». Con esta frase Pavlovsky suele comenzar su espectáculo, aunque improvisa en numerosas ocasiones.

A raíz de su estreno en Barcelona, el pasado mes de junio, la crítica destacó el rigor, la preparación y la capacidad verbal de Angel Pavlovsky, así como su presencia física en el escenario, un espectáculo en sí mismo. Otro de los momentos señalados es la concepción del espectáculo y el encuentro del actor con la orquesta de señoritas.

«Rosario Vilanoval la pianista, e dijo una vez y otra vez que no, pues no quena dejar tirados a sus treinta alumnos», señala el actor. «La violinista María Ventosa, me decía también que no. Será por mi aire así, rarillo, pensé, pero ella me advirtió: mire, yo no tengo prejuicios de este tipo, porque trabajo en la orquesta del Liceo, y allí los bailarines, ya se sabe... Dolors Serra, la flautista, es una típica chica de conservatorio que no se había pintado nunca».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de diciembre de 1981