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El chino Ba Jin se destaca entre los posibles ganadores del Nobel de Literatura

El gran interés que ha despertado en Suecia en los últimos años la literatura en lengua castellana no es razón suficiente para pensar que el Premio Nobel de este año vaya a recaer en un escritor de nuestro idioma. Las últimas traducciones publicadas en Estocolmo de libros de Gabriel García Márquez, Manuel Puig, Augusto Roa Bastos, y la que se prepara de una novela de Juan Carlos Onetti, no son base suriciente para esa especulación. En estos momentos previos a la concesión el nombre que más suena es el del escritor chino Ba Jin.

Como todos los años desde 1901, el interés mundial converge hacia Estocolmo, donde la Fundación Alfredo Nobel discierne los premios que llevan este nombre a las figuras más destacadas en las disciplinas científicas, económicas y literarias. Como es habitual también, la mayor expectativa está centrada en la adjudicación del premio de literatura, que, por las características de su mensaje, llega a todos los públicos del mundo.Un rasgo que permanece constante es el secreto con que la Academia Sueca de Letras mantiene hasta el último momento el nombre del galardonado. En consecuencia, iodos los comentarios previos, nutridos en los corrillos literarios y que a veces también trascienden a las secciones especializadas de la Prensa, no trascienden el marco de las especulaciones, pese a que, en algunos casos, tienen algún fundamento en la realidad.

Entre los nombres que circulan como posibles aspirantes al Premio Nobel de Literatura de 1981,que podría darse mañana o el próximo jueves día 22, hay algunos poco conocidos y otros que, por el contrario, son mencionados cada año como, eternos competidores de una carrera que siempre se les muestra esquiva. Entre los primeros ha cobrado notoriedad en los últimos tiempos, y ha sido expresamente nombrado en la Prensa como posible ganador, el chino Ba Jin (Pa Kin), considerado como el escritor contemporáneo más importante de aquel país.

Nacido en Sichuan (República Popular China) en 1904, Ba Jin estuvo vinculado a las esferas de poder, tanto en el ámbito literario como en el estrictamente político.

Fue criticado y perseguido durante el período de la revolución cultural. Vivió en París durante los años 1927 y 1929, y por lo menos una media docena de sus libros han sido traducidos al francés, entre otros, Le secret de Robespierre et outre nouvelles y Le jardin du repos. Actualmente trabaja en una obra, Al filo de la pluma, en una traducción castellana aproximada, de la que ya han aparecido dos volúmenes. A pesar de sus 77 años, Ba Jin se encuentra en una actividad fecunda, y actualmente trabaja en dos novelas sobre la condición del intelectual en la China socialista.

Otros indicios, que algunos interpretan como demostrativos de que el premio podría recaer en algún escritor de habla castellana, y específicamente latinoamericano, es el creciente interés que existe en Suecia por los autores de esa procedencia.

Entre los últimos que han sido traducidos al sueco cabe mencionar al poeta español Vicente Aleixandre (premio Nobel 1978), de quien ha sido traducido su último libro de poemas, Diálogos del conocimiento, bajo la responsabilidad del académico suecó Artur Lunqvist y el español Justo Jorge Padrón.

La lista se enriquece con los nombres de muchos latinoamericanos. Entre otros, el de Augusto Roa Bastos, del que se acaba de editar en sueco Yo, el supremo. El escritor paraguayo estuvo recientemente en. Suecia.

Otros nombres conocidos vuelven a estar en el tapete: el del colombiano Gabriel García Márquez, del que se conocen en sueco Cien años de soledad y El otoño del patriarca; también se citan los de los mexicanos Carlos Fuentes y Octavio Paz, el argentino Jorge Luis Borges. Otro argentino, Manuel Puig, se ha dado a conocer recientemente a través de la versión sueca de El beso de la mujer araña. Pero no debe verse ninguna relación entre una traducción y la adjudicación del Premio Nobel. Versiones bastantes fundadas indican que este año no figurará ningún latinoamericano entre los galardonados.

Información sobre la concesión del Nobel de Economía, en página 51.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de octubre de 1981