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Tribuna:

Psicoanalistas en el Hospital General

Hemos querido celebrar el XXV Aniversario del Servicio de Psiquiatría de la Clínica de la Concepción, Fundación Jiménez Díaz, con un ciclo de conferencias en el que quedara reflejado su carácter peculiar, el de ser el primer Servicio de Psiquiatría Psicoanalítica que ha existido en España en un hospital general.Psicoanálisis en el hospital general no significa que en él se realice tratamientos psicoanalíticos de corte clásico, sino que la teoría psicoanalítica es el marco teórico que conforma todas las actividades del Servicio de Psiquiatría. Estas son comunes, en general, con las de otros servicios psiquiátricos de distinta orientación, exceptuando quizá el énfasis especial que nosotros damos a los tratamientos psicoterápicos.

La psiquiatría psicoanalítica no excluye los aspectos biológicos cuya consideración es imprescindible. Estos son el eje central de otros servicios hospitalarios de Madrid. Las excelentes relaciones que mantenemos con la mayoría de ellos, nos permite una estrecha colaboración en la enseñanza de los pregraduados de la Universidad Autónoma y de los posgraduados del programa nacional de residentes. De esta forma el estudiante en todos los niveles tiene a su disposición las distintas opciones de la psiquiatría actual.

Esta función docente se realiza también a través de la colaboración con los distintos servicios de la clínica, junto con las funciones asistenciales y de investigación clínica. La forma de llevar a cabo esta colaboración ha evolucionado a lo largo de los años. En un principio se realizaba fundamentalmente a través del informe escrito. La insuficiencia de este medio de comunicación dio paso a una nueva forma, la interconsulta, en la que se establece un contacto personal entre consultor y consultante. En los últimos años hemos introducido la fórmula norteamericana de la psiquíatría de enlace o de liaison. Con ella se. crean equipos fijos de psiquiatras, psicólogos y asistentes sociales que colaboran estrechamente y de forma fija con los distintos servicios. Los resultados de nuestra experiencia con ella, bien que limitados, han sido muy buenos. Todos los aspectos de la enfermedad, biológicos, psicológicos, sociales, son tratados en forma conjunta por psiquiatras e internistas. Su utilidad es grande en la docencia, asistencia e investigación. Además, con la fijación de objetivos y tareas comunes se rompen con los planteamientos antagónicos, entre lo biológico y lo psicolócico, como los que se presentaron en la iniciación de la medicina psicosomática.

De esta integración de la psiquiatría con la medicina se derivan beneficios mutuos. El psiquiatra se enriquece con los métodos y avances de la medicina, saliendo de su clásico aislamiento. El, por su par te, aporta la consideración de los aspectos socio-psicológicos de la enfermedad, que en nuestro servicio centramos especialmente en el estudio de la relación médico-enfermo Y en la inserción de la enfermedad en su contexto biográfico con las implicaciones que en la etiología o en la conformación de los cursos morbosos ello conlleva.

Otra parte importante de la labor asistencial está formada por la atención a los enfermos que directamente acuden al servicio de psiquiatría. Tanto por su alto coste, como por el alejamiento del hospital del medio habitual del enfermo, consideramos que esta asistencia debe ser reducida al mínimo, y que debe de ser llevada en los centros dispensarlos locales.

Compartimos con casi todos los hospitales la deficiencia en la asistencia del enfermo psiquiátrico agudo, derivada de su exclusión de la Seguridad Social. Las crisis psiquiátricas acudas tienen en el hospital general el lugar idóneo para su tratamiento, tanto por el carácter netamente médico de éste como por las frecuentes implicaciones somáticas primarias o secundarias que presentan. La marginación del enfermo mental de los programas sanitarios es un hecho grave que reclama la atención de las autoridades competentes.

El interés del servicio por los problemas teóricos y médicos de la psicoterapia, nos ha conducido en los últimos años a realizar una fructífera actividad conjunta con el Instituto de Estudios Psicosomáticos y Psicoterapia Médica, también en forma de conferencias, seminarios y cursos sobre diversos temas psicoterápicos.

Docencia, investigación, asistencia, subordinadas siempre al servicio del enfermo, en un permanente espíritu de superación, han sido, dentro de sus limitaciones, las consignas que hemos querido seguir del espíritu ilusionado que a todos los miembros de la fundación nos infundió su inolvidable creador Carlos Jiménez Díaz

es doctor en Medicina, jefe del Servicio de Psiquiatría de la clínica de la Concepción, y presidente de la Asociación Psicoanalítica de Madrid, miembro de la International Psychoanalytic Association.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de octubre de 1981