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ANDALUCIA

Polémica en la Junta por la supresión de cargos

En vísperas de la campaña del referéndum sobre el Estatuto de Autonomía, la Junta de Andalucía se está viendo envuelta en una polémica originada por la decisión de su consejo permanente de exigir a la Consejería de Medio Ambiente -la única en manos del PSA- que suprima los cargos políticos precisos para evitar que este departamento acabe con déficit el presente ejercicio.La polémica vuelve a poner sobre el tapete un problema que ha afectado a la Junta de Andalucía desde su puesta en marcha en 1978 y que ha provocado diversas acusaciones de irregularidades y nepotismo en la contratación de personal, que han enturbiado en un primer momento la imagen pública del ente preautonómico.

El consejero de Medio Ambiente, Salvador Pérez Bueno, ha declarado a EL PAIS que el ultimátum recibido del consejo permanente «forma parte de la política de acoso y derribo del PSA que viene haciendo el PSOE con ayuda de UC.D». Afirma que el organigrama político de su Consejería (un consejero, un director general, un secretario general técnico y un director territorial en Huelva) fue aprobado por el consejo permanente mucho antes de la entrada del PSA en la Junta, cuando la Consejería la ostentaba el independiente López Martos.

Dotación de la Consejería de Médio Ambiente

Según Pérez Bueno, casi todas las demás consejerías disponen de más cargos políticos que la suya. Así, Sanidad y Economía cuenta con siete; Agricultura, con ocho, y Cultura -que tiene concedidas competencias desde hace solamente unos meses-, con cuatro. La de Medio Ambiente, añadió, es la menos dotada de toda la Junta de Andalucía y encima este año se le disminuyó el presupuesto hasta dejarlo en veinte millones de pesetas. «Con el ultimátum que me han dado tendré que quedarme sin secretario técnico y sin delegado en Huelva, de modó que no tengo gente ni para asistir a las reuniones», denunció el consejero.Por su parte, Rafael Belvís, consejero de Economía (UCD), negó que exista ninguna motivación política partidista en el acuerdo del consejo permanente contra el PSA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de octubre de 1981