Ulf von Euler,
premio Nobel de Bioquímica en 1970, por el descubrimiento de la prostaglandina, estuvo ayer en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo, de Santander, para pronunciar una conferencia, y, sobre todo, revivir la presencia de su padre, también premio Nobel, aunque de Química, en las aulas veraniegas del palacio de La Magdalena, allá por el año de 1933. Von Euler fue entonces invitado de honor del rector Menéndez Pidal, en tanto que su hijo Ulf firmaría en el libro de honor en presencia de Raúl Morodo, que presidió el acto académico posterior. Intérprete de excepción, aunque Von Euler habla "un cierto español de acento argentino" que podría servirle incluso para su actividad profesional, fue el profesor Grande Covián, investigador amigo de la etapa londinense del Nobel sueco. Ulf von Euler, ya jubilado y alejado de toda investigación, es amigo personal de Severo Ochoa, también premio Nobel, al que, de momento, no aspira ningún otro Von Euler, porque "ninguno de mis hijos", contó divertido, "se dedica a la investigación", informa Juan G. Bedoya.


























































