Requisitos que no siempre se cumplen
Desde el pasado año, los 10.000 bares y establecimientos de comidas de Madrid cuentan con unas normas precisas sobre calidad de alimentos y condiciones sanitarias de los locales. Esta normativa, distribuida por la Delegación de Sanidad, se imprimió en unos carteles que, desgraciadamente, no se colocan a la vista del público.Estas directrices, que pueden ayudar al consumidor a exigir calidad, se centran principalmente en las carnes, que habrán de presentar un olor fresco y color del blanco rosáceo al rojo oscuro.
Por su parte, el pescado no debe guardarse más de tres días en el frigorífico y las branquias serán de color rojo vivo. No debe adquirirse leche fresca a granel. Las cremas, pasteles y tartas deben ser del día. Las verduras, y hortalizas no presentarán picaduras ni golpes. Los quesos blandos se consumirán en dos días y los yogures presentarán una superficie lisa y consistente. Los congelados deberán ser sólo de marcas acreditadas
Entre las medidas higiénicas exigibles al personal de servicio se incluye que sus manos estén limpias, y cuando tengan alguna herida deberá estar convenientemente vendada. La ropa de trabajo debe ser una bata, delantal y cofia o gorro. En cuanto a las condiciones higiénicas de los locales, se exige el lavado diario de suelos y zócalos, se colocarán papeleras en los establecimientos y quedará prohibido barrer los suelos en seco. Los mostradores y escaparates estarán protegidos, con vitrinas.
Entre las recomendaciones y normas de obligado cumplimiento relativas a las cocinas se prohíbe la utilización del hierro cromado y utensilios de plomo y sílice. No se permitirá el acceso de animales a ellas. Los servicios serán desinfectados periódicamente y contarán con iluminación directa o artificial. Los clientes pueden contribuir con su exigencia de calidad al éxito de la campaña sanitaria.


























































