Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los italianos decidieron mantener sin cambios la vigente ley del aborto

Los italianos que acudieron ayer y el domingo a las urnas han rechazado claramente las modificaciones, propuestas en referéndum, a las leyes relativas al aborto (planteadas, por un lado, por los católicos conservadores -que pedían prácticamente la derogación de las normas sobre interrupción voluntaria, del embarazo-, y de otro, los radicales, que pedían su máxima liberalización), a los poderes especiales de la policía contra el terrorismo, la abolición de la pena de cadena perpetua y la licencia para llevar armas.

Las primeras conclusiones que hay que sacar tras esta consulta popular son: el negativo resultado, a pesar del apoyo de la jerarquía eclesiástica, alcanzado por el Movimiento por la Vida en su propuesta contra el aborto, que supera todas las previsiones, ya que ha sido rechazada por el 68,71% de los votantes; la alta participación electoral, que puede llegar al 80%; la libertad de opinión de los electores ante las consignas de los partidos políticos, y la emotividad suscitada por el atentado contra el Papa.Con más del 50% de los sufragios escrutados, y cuando faltan los de importantes ciudades del norte industrializado, normalmente más liberal, el referéndum propuesto por el Movimiento por la Vida contra la ley sobre la interrupción de la maternidad había contado sólo con el 28,5% de los electores, cuando la Democracia Cristiana tuvo en las elecciones últimas el 39 % de los votos y se había volcado en contra de la ley actual.

El rechazo de esta propuesta resulta aún más notorio si se tiene en cuenta que el sur italiano, que, por su atraso económico y social con respecto al norte, se creía que podía haber sido más sensible a la campaña de la Iglesia contra la ley abortista, ha votado a favor de ella en proporción muy superior a lo esperado.

Los observadores políticos italianos esperaban un resultado más apretado, teniendo en cuenta el peso de las fuerzas políticas y sociales puestas en juego. La euforia de los partidos laicos que apoyan la actual ley (comunistas, socialistas, socialdemócratas, republicanos, liberales y Partido de Unidad Proletaria) era exultante: han calificado este resultado como una de las más importantes conquistas cívicas y una prueba «de que el pueblo italiano no quiere volver atrás». Enrico Berlinguer, secretario general del partido Comunista italiano (PCI), no dudó en hablar de «una victoria de las mujeres, de la verdad contra la hipocresía y de la razón contra el fanatismo». Ha sido un resultado que mejora netamente el alcanzado por dichas fuerzas en la consulta sobre el divorcio en 1974, que fue ratificado por el 52% del electorado.

Ascensión de los radicales

Los radicales, por su parte, han conseguido un notable resultado para su propuesta de liberalización del aborto, han alcanzado el 11,3 % y hay que tener en cuenta que han actuado prácticamente en solitario durante toda la campaña. En las elecciones de 1979 sólo consiguieron el 3,4% de los sufragios. En los otros tres referendos, también planteados por ellos, han conseguido resultados muy a tener en cuenta.

Especialmente, el que pedía la abolición de los poderes especiales concedidos a la policía para luchar contra el terrorismo y que fueron aprobados por el Parlamento, bajo el impacto que supuso el secuestro y asesinato de Aldo Moro. El resultado de este referéndum da un 14,6 %de electores partidarios de abolirlos, por considerar que constituyen una merma para las libertades políticas y ciudadanas.En su campana, todos los grandes partidos, incluidos los de la izquierda, se opusieron a la abolición de estas normas antiterroristas, por considerarlas necesarias para el mantenimiento del orden público. Si se hubiesen seguido estas consignas, los radicales hubiesen alcanzado un resultado menguadísimo.

También fueron rechazadas la abolición de la cadena perpetua (fue apoyada por comunistas, socialistas y radicales) por el 77% de las papeletas válidas, contra el 23 % a favor. Hay que tener en cuenta que sólo el PCI tiene actualmente el 30% de los votos, según las últimas elecciones de 1979. Asimismo, se rechazó la modificación de la ley sobre licencia para llevar armas (88% contra 12%).

Hay que resaltar también que la participación electoral ha sido netamente superior a la esperada; alcanza aproximadamente el 80% y está por encima de los referendos de 1978, aunque es menor, en más del 5%, con relación a las últimas elecciones generales y a la consulta popular sobre el divorcio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de mayo de 1981

Más información

  • Continuarán los poderes especiales de la policía, la cadena perpetua y los permisos para llevar armas