Un niño de Torrejón de Ardoz murió presuntamente a causa de la llamada "enfermedad del legionario"

Nueve casos de neumonía aguda, probablemente la enfermedad del legionario, han sido detectados en los últimos días en la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz. Uno de los afectados, el niño de ocho años Jaime Vaquero García, falleció el viernes último mientras era trasladado en ambulancia a la Ciudad Sanitaria La Paz, aunque la noticia no se conoció hasta ayer. Las otras ocho personas, todas pertenecientes a dos familias, parece que están fuera de peligro. Si bien los síntomas permiten abundar en la idea de que se trata de la citada enfermedad, el Ministerio de Sanidad prefirió ayer no pronunciarse en ningún sentido, a la espera de que concluyan las pruebas de laboratorio actualmente en curso y tampoco anunció especiales recomendaciones a la población, a la vista de que se trata de una enfermedad difícilmente transmisible entre personas. Fuentes oficiales del Ministerio optaron ayer por restarle todo tipo de dramatismo a la cuestión.

Las investigaciones efectuadas hasta el momento dan como más probable que se trate de la Leionella Morgani, neumopatía aguda infecciosa conocida como legionaria o enfermedad del legionario. Según pudo saber ayer EL PAIS, un presunto caso de enfermedad similar se detectó en la misma localidad el pasado mes de abril, cuando un vecino de Torrejón, que se encontraba trabajando en Kuwait, fue traído de dicho país y poco después falleció. Este caso no fue conocido con exactitud hasta la tarde del pasado martes, en que la viuda del fallecido lo comunicó al Ayuntamiento.Jaime Vaquero García, de ocho años, fue llevado al servicio de urgencias de Torrejón, en la noche del pasado jueves. Presentaba insuficiencia respiratoria y se le aplicó un antitérmico al comprobársele una elevación de la temperatura. De madrugada, se le notó un agravamiento con síntomas de cianosis (azulamiento de la piel) y el médico de urgencia decidió trasladarlo a la ciudad sanitaria La Paz. El mismo niño subió por su pie a la ambulancia, pero una vez en ella perdió el conocimiento, entró en coma y cuando llegaba al centro hospitalario falleció. Realizada la autopsia, se detecta una neumonía atípica.

Durante el fin de semana, dos hermanos suyos, uno de ellos gemelo del fallecido, hubieron de ser trasladados a La Paz y tratados en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI) con síntomas similares. Posteriormente, se decide el ingreso en el centro hospitalario del resto de la familia Vaquero, hasta un total de cinco personas, mientras otras tres personas miembros de la familia Serrano, residente en la misma calle Campiña y vecina de la del fallecido, eran trasladados al Hospital del Rey con dolencias iguales.

Desde los primeros momentos, tras tener conocimiento de los hechos, las autoridades municipales y el jefe local de Sanidad pusieron en conocimiento de los médicos del pueblo la presunta enfermedad localizada, su sintomología y las medidas a adoptar. Al mismo tiempo, se dio aviso a los servicios sanitarios de la Diputación Provincial, Ministerio de Trabajo, Sanidad y Seguridad Social, Gobierno Civil y Delegación Territorial de Sanidad. Mientras tanto, se iniciaron las investigaciones para localizar el foco y controlarlo, y se establecieron las medidas oportunas en cuanto a vigilancia de aguas, alimentos y residuos.

Al extenderse los rumores sobre la existencia de una epidemia, se detectaron ciertos momentos de pánico entre la población y algunos piquetes formados por miembros de las asociaciones de padres de alumnos trataron de impedir la entrada de los niños a los colegios. Sin embargo, las autoridades municipales, siguiendo las instrucciones de la OMS, decidieron que no se cerrase ningún centro escolar, puesto que la enfermedad no se contagia persona a persona y la asistencia de los niños a clase era una medida de control de los niños.Posteriormente el alcalde, Lope Chillón, tuvo conocimiento de las presuntas causas del fallecimiento de un vecino de Torrejón, muerto en la localidad el pasado 10 de abril, y que había sido trasladado urgentemente desde Kuwait, país en que trabajaba. Según el documento remitido a la viuda por el Ministerio de Salud Pública kuwaití, los síntomas presentados por el trabajador español eran similares a los presentados por los nueve casos descubiertos ahora. De todas formas, no se conoce conexión alguna entre el caso del 10 de abril y los actuales.

Investigaciones

Entre los caminos que se siguen en estos momentos para localizar el origen del mal en Torrejón, se encuentran los de las actividades laborales de los padres de los afectados. Según informaron en medios municipales, la madre del niño fallecido trabaja en una empresa de aparatos de aire acondicionado, sistema por el que se transmitieron los primeros casos detectados en Estados Unidos hace cinco años. Asimismo se investiga el caso del padre de los otros tres jóvenes vecinos también afectados, que tienen su puesto de trabajo en la base hispano-norteamericana.

Por su parte, las investigaciones sanitarias están siendo coordinadas por el Ministerio de Trabajo, Sanidad y Seguridad Social, y en ellas participan el Centro Nacional de Virología, el departamento de microbiología del centro Ramón y Cajal, la ciudad sanitaria La Paz y el hospital del Rey, con sus equipos epidemiológicos. A la cabeza de las investigaciones se encuentran el subdirector de programas de Salud, del departamento ministerial, doctor Cañada, y el director de la Salud, doctor Urbistondo.

Respecto a estas investigaciones, el Ministerio ha emitido una nota oficial en la que señala que el fallecimiento del niño fue debido a una neumonía, al igual que los otros casos detectados, que responden favorablemente al tratamiento. Indica también que especialistas del departamento han elaborado un estudio profundo sobre el terreno con objeto de establecer las causas y aplicar los medios pertinentes. Destaca la nota que el foco está perfectamente controlado y que para determinar el agente etiológico responsable de los procesos se han llevado a cabo una serie de pruebas bacteriológicas sin que hasta la fecha se haya llegado a conclusión alguna.

Tras indicar que no se han registrado más casos de los señalados, la nota ministerial señala que no existen factores ambientales que supongan riesgo para la población, por lo que no es necesario adoptar medidas preventivas, si bien se realizarán algunas operaciones de saneamiento.

Por su parte, el alcalde de la localidad señaló ayer que, aunque no existe total seguridad sobre la enfermedad específica, se sospecha, y todos los síntomas apuntan hacia ella, que se trata de la Legionella Morgani, conocida como Legionaria o enfermedad del legionario. Dijo Lope Chillón que el caso está perfectamente ubicado en dos familias, y aunque puede ser un mal de carácter grave, no es mortal.

Finalmente, el presidente de la Corporación Municipal señaló que el fallecimiento del niño se debió a la falta de tiempo para aplicar el tratamiento, pero, una vez controlada la enfermedad, no existe peligro inminente. A su vez, el jefe local de Sanidad, Juan Raúl Sanz, indicó que no hacen falta medidas especiales para impedir la expansión de la enfermedad, y sólo se necesita un acentuamiento de la higiene personal.

Fuentes municipales investigan el caso de unos residuos depositados ciertos días no controlables por el Ayuntamiento entre los barrios Verde y Torrepistas, donde se registraron los casos, zona donde suelen jugar muchos niños del pueblo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 06 de mayo de 1981.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50