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Los empresarios acusan al Ayuntamiento de falta de sensibilidad ante el problema del paro

José Antonio Segurado, presidente, y otros directivos de la Confederación Empresarial Independiente de Madrid (CEIM) declararon ayer en conferencia de Prensa que el paro es hoy la preocupación primordial de los empresarios, y acusaron a los ayuntamientos de falta de sensibilidad ante el problema, y a Comisiones Obreras (CC OO), de rechazar los intentos de colaboración y de estar interesada sólo por su propia imagen. Entre otras cuestiones, los empresarios pidieron la flexibilización de plantillas como mecanismo para sanear y relanzar el funcionamiento de muchas empresas con dificultades. El sector de la construcción, con 41.200 parados, es el más castigado por el desempleo en Madrid.

La conferencia de Prensa se convocó para presentar un estudio realizado por la secretaría de asuntos laborales de la CEIM sobre la evolución del desempleo en Madrid. Las conclusiones del estudio, según José Antonio Segurado, son francamente preocupantes. Utilizando las cifras del paro registrado en las oficinas de empleo, el número de parados se cifra en Madrid, en diciembre de 1980, en 149.395 personas, y los datos provisionales de enero de este año arrojan un incremento de 9.026 desempleados más. Por sectores, el que marcha en cabeza es el de la construcción, con 41.213 parados, seguido por el sector servicios, con 41.141; el industrial, con 36.590, y el de los que buscan su primer empleo, que son 30.163. Agricultura arroja sólo un saldo de 288 parados, lo que es también un índice alto, puesto que sólo el 1,7% de la población activa madrileña se dedica a labores del campo.José Antonio Segurado expuso que los empresarios tienen conciencia de la gravedad de la situación, y desean entablar contactos serios con centrales sindicales, ayuntamientos y partidos políticos en busca de soluciones negociadas en las que se tengan en cuenta los problemas que afectan a todas las partes. José Antonio Segurado aseguró que no ha encontrado en el Ayuntamiento madrileño la sensibilidad que esperaba hacia un tema tan grave, y achacó a la paralización de licencias gran parte del paro en el sector de la construcción, así como el excesivo aumento en la presión fiscal municipal de estos dos años últimos la mala situación económica en que se debaten muchas empresas. En 1980 fueron 1.073 las empresas que tuvieron que cerrar.

Preocupación por el déficit municipal

El presidente de la CEIM mencionó también su preocupación por el déficit acumulado por el Ayuntamiento de Madrid, que este año se estima en 5.000 millones, y apuntó que gran parte del mismo se debe a la mala gestión de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), tema que relacionó con las. continuas peticiones, desoídas por el Ayuntamiento, para permitir que la iniciativa privada entre en él transporte urbano de viajeros.A lo largo de la conferencia de Prensa, y en contestación a diversas preguntas, Manuel Aguirre Bellver, presidente de los empresarios de la construcción, criticó duramente la política municipal de paralización de licencias, y señaló el interés; de la CEIM por participar en el estudio de la revisión del Plan General de Madrid y del Area Metropolitana. Por su parte, Rafael Ortiz Rozas, presidente del sector de empresas del metal, acusó a CC OO de tener interés porque el paro aumente, para poder así desarrollar más fácilmente su política de enfrentamiento. Segurado apostilló que las relaciones a nivel nacional eran mejores con UGT, «con la mala suerte de que en Madrid tiene un importante sector crítico, que también está por la línea dura».

Otro tema en el que los empresarios insistieron es en la necesidad de modificar la normativa laboral, en el sentido de permitir la flexibilidad de plantillas. «El problema ahora puede que sea el obtener empleo, y no el de la seguridad en el empleo», se dijo. «Es decir, que sería mucho mejor poder adecuar en cualquier momento la plantilla de cada empresa a sus necesidades de producción, aunque eso suponga dejar sin empleo a veinte trabajadores, por ejemplo, porque así la empresa saldría a flote y más tarde podría tal vez readmitirlos, e incluso ofrecer trabajo a más personas. Ahora, la ¡ey no nos permite más que la presentación de suspensión de pagos cuando la empresa ya está prácticamente hundida, y entonces la crisis afecta a todo el personal». Segurado terminó diciendo que, al igual que las empresas han tenido que aprovechar al máximo sus recursos, también la Administración pública debería hacer lo mismo, y citó una frase de Tierno Galván, en el sentido de que en el Ayuntamiento el trabajo actual se podría desarrollar con las dos terceras partes de los funcionarios con los que se cuenta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de marzo de 1981

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