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Resurge en Portugal el tema del almacenamiento de armas nucleares

La proximidad del inicio de las negociaciones luso-norteamericanas acerca del alquiler, por parte de Estados Unidos, de la base aérea de Lages (Azores) relanza en Portugal la cuestión de la instalación de armas nucleares en territorio nacional.

Desde la llegada al poder, en enero de 1980, de Alianza Democrática -la coalición de centro-derecha-, el reforzamiento de la participación -portuguesa en los dispositivos militares de la OTAN ha sido declarado como objetivo del Gobierno luso.

En marzo de 1980, el Gobierno, entonces presidido por Francisco Sa Carneiro, ha informado a la OTAN de su deseo de volver a participar en el grupo de planes nucleares que Portugal abandonara en 1974. La petición portuguesa fue aceptada con evidente satisfacción.

Desde comienzos del presente año, la Prensa portuguesa ha invocado en diversas ocasiones el tema de la, instalación de armas nucleares en territorio portugués. El fallecido ministro democristiano de Defensa Amaro da Costa llegó a declarar públicamente que Portugal examinaría favorablemente las peticiones que le fueran formuladas en este sentido. Se habló concretamente de la eventual instalacíón de un portaviones nuclear americano en el estuario del Tajo o en el puerto de aguas profundas de Sines, al sur de Setúbal.

Más recientemente, el nuevo ministro de Defensa, Azevedo Coutinho, interpelado por la Comisión de Defensa del Parlamento, aseguró que el Gobierno «no es actualmente favorable a la instalación de armas nucleares en Portugal» y que el asunto del portaviones «parecía, de momento, abandonado».

El semanario Expresso, que pertenece al primer ministro luso, Francisco Pinto Balsitmao, suscitó reacciones de malestar en los medios oficiales, al publicar que estarían realizándose negociaciones secretas acerca de la utilización, por la OTAN, de la base de Porto Santo (Madera) construida y equipada como «solución de recurso», pero actualmente «no activada»..

Ampliación de la base militar de Lages, en las Azores

Las autoridades portuguesas tampoco se han mostrado muy locuaces cuando fueron interpeladas por representantes de agencia de Prensa internacionales acerca de la petición de créditos especiales por valor de varias decenas de millones de dólares, «hecho por el presidente norteamericano Ronald Reagan al Congreso americano para ampliación y reequipamiento de la base de Lages (Azores).

Doble autorización

Un artículo recientemente publicado por el New York Times añade un nuevo elemento a la polémica cuestión. El artículo cita un informe del Congreso americano de octubre pasado, para afirmar que Portugal es uno de los países envuelto en el sistema de armamento nuclear dual key (doble llave), cuya utilización depende de una autorización simultánea de los Gobiernos de Estados Unidos y del país receptor.El presidente portugués, Antonio Ramalho Eanes, declaró recientemente a EL PAIS que la cuestión del estacionamíento de bombarderos nucleares en Lages, o cualquier otro aspecto relativo a la utilización de la base, tendría que ser afrontado cuando se inicien las negociaciones sobre la prolongación del actual acuerdo de alquiler.

La fecha del inicio de esta discusión acaba de ser conocida: el próximo 25 de marzo, el ministro portugués de Asuntos Exteriores, Andre Gonçalves Pereira tendrá una reunión sobre este tema con el secretario de Estado norteamericano, Alexander Haíg.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de marzo de 1981

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