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Los trabajadores del Metro mantienen la huelga a la espera del laudo de la autoridad laboral

El comité de empresa del Metro decidió ayer por la mañana, en el curso de una reunión, mantener las huelgas anunciadas para 1981 en contra de la opinión de UGT de aplazar su realización, con el fin de facilitar el diálogo con la empresa. La asamblea de los trabajadores acordó, el pasado dia 19, como gesto de buena voluntad, desconvocar la huelga prevista para el martes próximo, al igual que hiciera con la del día 16. Mientras tanto, los trabajadores han sido convocados el lunes en la Delegación de Trabajo, con el fin de estudiar la petición de la empresa de declarar conflicto colectivo en base a que las huelgas proyectadas son ilegales.

La reunión celebrada ayer por la mañana por el comité de empresa de la Compañía Metropolitano de Madrid sirvió para que este órgano de representatividad laboral rechazara la posibilidad de que las huelgas previstas para todo el año fueran desconvocadas como habían pedido algunos miembros de UGT. La decisión de mantener la actual postura fue adoptada con el voto en contra de sus miembros. El comité de empresa del Metro está formado por diecinueve miembros de Comisiones Obreras, ocho de UGT, y cuatro independientes.A la espera de la reunión del lunes en la Delegación de Trabajo, para hoy está prevista una nueva sesión de trabajo de la comisión negociadora del conflicto en la que, sin embargo, no es de esperar otra cosa más que sean admitidas las posturas largamente defendidas por las dos partes. Esto es, mientras los trabajadores no se muestran dispuestos a bajar de su exigencia de que los sueldos suban en un 15,1%, es decir, el índice de precios al consumo del año pasado, la empresa no ofrece más que el 11%.

Las disensiones registradas en el seno del comité en el sentido de si las próximas huelgas deben ser desconvocadas o no, parecen tener su origen en la postura mantenida por UGT en el sentido de que estas deberían ser aplazadas a la espera de que la empresa, en forma similar á lo que ocurrió en Iberia, pueda llegar a ofrecer, como contrapartida, un aumento superior al que se podría obtener en caso de un laudo.

De todas maneras, UGT no está dispuesta a aceptar, al parecer contra la opinión del resto de los miembros del comité, una nueva huelga que no haya sido refrendada por los trabajadores en una votación directa y secreta.

Comisiones Obreras, por su parte, se extrañó ayer tarde de la postura mantenida ahora por la central sindical socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de febrero de 1981

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