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Dirigentes islámicos y laicos valoran de modo opuesto el desenlace de la crisis de los rehenes

Las repercusiones de la liberación de los rehenes norteamericanos, en la política interior iraní, han adquirido para las autoridades de Teherán distintos significados. Si bien los dirigentes islámicos saludaron la conclusión del episodio como «la gran victoria conseguida por Irán sobre Estados Unidos», los seguidores del presidente Banisadr se han mostrado muy críticos respecto al desenlace real, político y económico, del asunto.

Para el imán Jomeini, según aseguró ayer el primer ministro Alí Raya¡, tras conversar con el máximo dirigente de la revolución iraní, «las últimas horas de la liberación de los rehenes norteamericanos representan uno de los éxitos más grandes del movimiento de los estudiantes islámicos». Rayai, por su parte, señaló el pasado miércoles, que la toma de rehenes «puso de rodillas a la«potencia más corrompida del mundo», para añadir luego que Irán, «ha conseguido el mayor logro de la historia social de la humanidad».Sin embargo, fuentes próximas al presidente Banisadr, que encarna el poder laico y rivaliza con la derecha islámica, a la que está adscrita la mayoría del clero integrista, «la solución del asunto de los rehenes, según ciertos signos, no parece ser acorde con la ley votada por el Parlamento iraní».

Todas las fuerzas políticas iraníes, a través de sus respectivos órganos de Prensa, han destacado en las últimas horas los efectos del desenlace inicial del asunto. Para Yamouri Islami, órgano de los integristas islámicos, «lo que ahora conviene hacer es llegar a una disminución de las relaciones políticas, sociales y económicas con los grandes y pequeños satanes del Este y del Oeste».

Por el contrario, Engelab Islamí, diario próximo al presidente laico Abolhassan Banisadr, escribía ayer que «hasta el momento, Irán no ha recibido un sólo céntimo de la fortuna del ex sha Reza Pahievi, cuya restitución al país estuvo en el origen del asunto de los rehenes». Para el diario del presidente, «las esperanzas de recibir una parte de la fortuna del ex sha resultan muy inciertas». Además de referirse a que el bloqueo económico contra Irán «provocó serios daños en la economía del país», según las estadísticas del Banco Central de Irán, «los fondos iraníes congelados en Estados Unidos ascendían a 13.900 millones de dólares, de los cuales, únicamente 2.900 millones han sido recuperados por Irán». La recuperación del resto o no parece cierta».

Batalla política

Los distintos criterios sobre los resultados de la liberación de los rehenes forman parte de la batalla política que enfrenta a la derecha Íslámica y al poder laico, y las distinciones se amplían a todas las esferas de la vida política y económica iraní, incluso a la evolución de la situación bélica.

Pese a todo, los responsables económicos iraníes han destacado los efectos positivos, a medio plazo, que sobre la vida económica del país va a producir la liberación de los rehenes norteamericanos, fundaínentalmente en lo relativo a la estabilización de los precios y en el comercio exterior de Irán. «Si Occidente mantiene su promesa de levantar el bloqueo económico sobre nosotros», dijo Azar Malid, alto responsable del Banco Central iraní, «la tasa de inflación descenderá necesariamente ».

Según Mahd, las sanciones económicas forzaron a Irán a comprar en terceros países bienes de consumo, en lugar de importarlos' directamente de los proveedores habituales. Ello habría producido un incremento de la inflación, derivado de los aumentos de precios en las importaciones, así como de la debilidad de la oferta interior, del crecimiento del paro y de la guerra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 1981

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