Francia obliga a abandonar las aguas comunitarias a los pesqueros españoles

Patrulleras francesas de vigilancia indicaron ayer a pesqueros españoles que deberán abandonar hoy mismo la zona ocho de las aguas comunitarias, comprendida entre el límite sur de la fosa de Capbreton (junto a la frontera vasca) y la costa bretona. En esta zona es donde se llevan a cabo las principales capturas de merluza.

Más información
Plante hortofrutícola en Lérida ante las importaciones francesas

La medida cogió por sorpresa a los armadores vascos, ya que se había anunciado que la posible prohibición de pescar esta especie en aguas de la Comunidad Económica Europea (CEE), prevista en principio para el 1 de diciembre, se retrasaría hasta el día 4, fecha en que las autoridades comunitarias debían dar respuesta a las alegaciones de la representación española en Bruselas.Nada más tener conocimiento del hecho, los presidentes de las asociaciones de armadores de Pasajes (Guipúzcoa), Ondárroa (Vizcaya) y Norpesc enviaron a la Dirección General de Pesca, del Ministerio de Agricultura, un telegrama urgente solicitando información inmediata sobre la actitud que deben seguir ante el requerimiento de las patrulleras francesas, En la zona ocho se encuentran faenando unos noventa pesqueros de los puertos vascos, lo que equivale al número de licencias disponibles en Guipúzcoa y Vizcaya.

Fuentes de la cofradía de pescadores de Fuenterrabía (Guipúzcoa) señalaron, sin embargo, que hasta media tarde de ayer los merluceros de esta localidad, que se dedican a la pesca de bajura, no habían recibido notificación alguna.

Por otra parte, ayer desaparecieron los piquetes organizados por los armadores para impedir la importación de productos pesqueros de los países comunitarios y nórdicos. La retirada de los piquetes fue debida al compromiso de la asociación de mayoristas de Guipúzcoa en el sentido de suspender las importaciones durante unos días, hasta que se aclare el resultado final de la negociación de licencias y el problema de la captura de merluza en Bruselas.

La suspensión de las capturas de merluza en aguas comunitarias hasta el último día de diciembre de 1980 ha sido justificada por las autoridades competentes de la CEE por haberse rebasado con amplitud, según los datos facilitados por los propios armadores españoles, la cuota de capturas asignada para todo el año. Las alegaciones de la representación española se basan, según parece, en que también las flotas de países comunitarios han sobrepasado los cupos que se les asignaron en las previsiones de la CEE para el año en curso.

La interrupción de la pesca de merluza en aguas comunitarias, unida a la suspensión de importaciones en Guipúzcoa, provocaría el desabastecimiento inmediato del mercado en época de gran demanda, así como unas pérdidas económicas muy considerables.

Marcussen Mogens, titular de la comisión de la CEE dedicada a temas pesqueros., manifestó ayer al programa Onda Pesquera, de Radio San Sebastián, que no comprende la actitud del Gobierno español en su amenaza de suprimir las importaciones de pescado comunitario, «cuando esta comisión», agregó, «aún no se ha pronunciado oficialmente sobre el número de licencias de pesca que va a otorgar este año a España».

Añadió Marcussen Mogens que los patronos españoles que impidieron el lunes pasado el paso de pescado comunitario por la frontera de Irún son unos «desconocedores del tema y, sobre todo, de las gravísimas consecuencias que su actitud puede tener para España, ya que no solamente están impidiendo el paso de pescado procedente de la Comunidad, sino también de otros países que tienen pendientes de firmar con España importantes acuerdos pesqueros».

El representante comunitario dijo en las mismas declaraciones que intentó ponerse en contacto con el embajador español ante la CEE, Raimundo Bassols, para comentarle estas incidencias, pero que no pudo conseguirlo porque le informaron en la embajada que se encontraba fuera de Bruselas.

EL PAÍS de la mañana

Despiértate con el análisis del día por Berna González Harbour
RECÍBELO

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS