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Descartada una campaña unitaria para el referéndum gallego

Las elecciones al Parlamento gallego se celebrarán, muy probablemente, a finales del mes de abril o en la primera quincena de mayo de 1981. Esta es al menos la intención de los cinco partidos que defienden el Estatuto de Autonomía (UCD, PSOE, AP, PIG y PCG), que coinciden en la opinión favorable de que el Parlamento de Galicia pueda quedar constituido antes del verano de 1981, si bien no llegaron ayer a un acuerdo para emprender una campaña conjunta a favor del Estatuto, que será sometido a referéndum el próximo 21 de diciembre.

Los partidos presentes en la reunión se esforzaron en mantener su independencia respecto a la campaña autonomista que cada uno de ellos pueda llevar a cabo con vistas a la promoción del Estatuto. Los comunistas, concretamente, dejaron bien claro que no van a coincidir en ningún caso con las posiciones de UCD.Lo que trataron de buscar fueron los puntos de acuerdo para concretar y canalizar la campaña institucional que la Junta de Galicia ha de llevar a cabo en este sentido. Miguel Sanmartín, secretario regional de UCD y consejero de la Junta de Galicia, adelantó que el organismo preautonómico tiene ya concebidas las bases directrices de una posible campaña. Los demás quisieron conocer más detalles de esta campaña y, ante la falta de datos, se tomó la decisión de volver a reunirse el próximo día 11.

Carlos Barros, del Partido Comunista de Galicia, expuso la idea de que «no basta con que se apruebe ahora un estatuto válido, sino que es además necesario que se garantice su aplicación correcta». Tanto este portavoz como Ceferino Díaz, vicesecretario general del PSOE gallego, y Luis Sobrado, del Partido Galeguista, incidieron constantemente en el hecho que consideran probado de que UCD ha permitido que la Junta de Galicia se desprestigiase como institución pública gallega. Aludieron repetidas veces a la encuesta de ICSA-Gallup dada a conocer por EL PAÍS el 25 de octubre, la cual ha tenido y está teniendo aún grandísima repercusión en Galicia, para demostrar sus argumentos.

El portavoz centrista criticó el uso de estos datos realizado por sus interlocutores, considerando que «se corría un serio peligro de desprestigiar a las instituciones; democráticas, que deben estar siempre por encima de las personas que coyunturalmente las representen».

En lo que sí estuvieron todos los partidos de acuerdo es en que la fecha del referéndum debe ser el 21 de diciembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de noviembre de 1980