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Los GRAPO tuvieron dos infiltraciones en los últimos años

Los Grupos Revolucionarios Antifascistas Primero de Octubre (GRAPO) han tenido dos infiltraciones que han estado a punto de hacer desaparecer a la organización, según un informe que publica, en Gaceta Ilustrada, el periodista Rafael Gómez Parra.

Según el citado informe, la primera infiltración se llevó a cabo en el mes de agosto de 1977, y originó la detención de todo el comando de los GRAPO en Madrid, a cuyo frente se encontraba Fernando Hierro Chomón.«Procedente de Asturias», recoge el informe, «consiguió entrar en los GRAPO un presunto obrero de la construcción, Isaac Fernández, que tomó contactos con los grupos armados en Gijón durante la huelga general de la construcción de Asturias. Isaac Fernández, como luego se descubrió, trabajaba para los servicios de información de la Guardia Civil».

«Pero, sin duda, la infiltración más importante fue la de un destacado miembro de los servicios secretos españoles, José Luis Espinosa Pardo, que terminó con la caída en pleno del comité central del PCEr, cuando se encontraba reunido en Benidorm, el 9 de octubre de 1977».

«José Luis Espinosa Pardo estuvo durante muchos años exiliado en Argelia», se señala, «donde figuraba como militante republicano, ganándose la confianza de los servicios secretos argelinos, que, al parecer, contaron con él como agente doble».

En el citado informe se indica que Espinosa entabló gran amistad con Cubillo en Argel, y que fue éste quien le presentó a los dirigentes de los GRAPO como enlace entre esta organización y el MPAIAC.

«Gracias a éste, la policía consiguió detener a la plana mayor del PCEr en Benidorm, pero lo más curioso del tema fue que, cuando los grapo detenidos se dieron cuenta de la traición de Espinosa y se lo dijeron a Cubillo y a los servicios secretos argelinos, éstos lo desmintieron, negándose a reconocer lo que parecía como evidencia absoluta».

Los GRAPO, probables autores de las explosiones de Gijón

La policía asturiana cree que los GRAPO podrían estar implicados en la colocación de dos bombas en Gijón, una de las cuales explosionó el pasado domingo en el Palacio de Justicia, destrozando los cristales de la fachada del edificio, informa nuestro corresponsal en Oviedo, J. M. Vaquero.El artefacto, depositado en el Banco Urquijo, situado en la calle gijonesa del Marqués de San Esteban ardió sin llegar a explosionar, debido posiblemente a un fallo de fabricación. La policía mantiene un silencio total sobre las investigaciones que lleva a cabo, pero se ha sabido que sus pesquisas se orientan hacia los GRAPO.

Medios policiales no creen que esta organización cuente con militantes en Asturias, pero no descartan la posibilidad de que en los últimos días se haya descolgado por Gijón alguno de sus miembros procedente de otras regiones. Ha trascendido igualmente que varias personas han sido interrogadas.

El periódico Región afirmaba ayer que dos vecinos de Mieres se encuentran detenidos como sospechosos de haber tenido alguna relación con los atentados citados. En los días posteriores a la muerte del dirigente de los GRAPO Abelardo Collazo aparecieron por Gijón varias pancartas del PCEr.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de septiembre de 1980

Más información

  • Informe de "Gaceta Ilustrada"