La hostelería canaria acusa al Gobierno de pasividad, ante el plan de captación turística
El empresariado de la hosteleria de las islas Canarias está descontento ante la relativa pasivídad de la Administración en el tema turístico canario, sobre el que se proyecta en estos momentos una de las peores crisis de su historia. Para finales de julio, la Junta de Canarias ha convocado a una cumbre regional de turismo para analizar la caótica situación del sector.
El presidente del Patronato de Turismo de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife, Jesús Monteverde, ha declarado a EL PAIS que todas las decisiones formuladas a la Administración dentro de lo que se ha denominado «plan de captación turística hacia Canarias» han quedado en agua de borrajas. «No digo que el Gobierno esté actuando con desinterés; lo que sí está claro es que no parece tener mucha conciencia del problema turístico en las islas», señaló Monteverde.En relación con este tema, la confederación de empresarios de la provincia ha insistido, en conferencia de prensa, en la necesidad de una urgente aplicación de las medidas solicitadas como incentivo para la captación del turismo peninsular hacia Canarias.
Se trata de ampliar la franquicia aduanera para los turistas procedentes de Canarias hasta 25.000 pesetas, a pesar de que los comerciantes peninsulares hayan -mostrado su disconformidad.
Asimismo, los empresarios han pedido la reducción del precio del queroseno que se sumistra a los charters extranjeros por FEPSA en los aeropuertos canarios, muy superior al que fija Campsa en los aeropuertos peninsulares.


























































