Escrupulosamente ecologista
Hay un parque en mi barrio (Vallecas), donde la gente acostumbra a pasar las horas de estos días de agobiante calor bajo la sombra de los árboles, sobre el fresco césped.De esta guisa me encontraba yo, en compañía de dos amigas, cuando fuimos requeridos por una patrulla de policía.
Y como si del mejor telefilme policiaco se tratase, bajo la amenazante presencia de los guardianes de la ley, manos en alto, fui concienzudamente registrado. A mis preguntas de a qué venía aquello, uno de ellos me respondió: «Lo primero, es nuestra seguridad»; la «seguridad» de tres hombres armados frente a un pacífico ciudadano tomando el sol.
Y yo me pregunto, hasta cuándo habrá que aguantar tanto control y tanto numerito en plan «hombre de Harrelson».
¿O tal vez es que la policía se ha vuelto escrupulosamente ecologista?/


























































