Casi 8.000 toneladas de patatas tendrán que ser destruidas
Unas 4.000 toneladas de patatas en la provincia de León y otra cantidad similar entre Palencia y el resto de la cuenca del Duero no podrán ser comercializadas, debido a la saturación del mercado interior, provocada por el adelanto de la cosecha en las regiones del Sur (superior este año en un 40% a la de campañas anteriores, según estimaciones de los almacenistas).
La patata tardía, que llegó a alcanzar hace escasas semanas precios de hasta 20,20 pesetas por kilo en origen, ha sufrido un brusco retraimiento en la demanda que ha precipitado, a su vez, la caída de los precios, situados actualmente entre cinco y seis pesetas kilo. El coste de producción, según estimaciones oficiales, se sitúa en torno a diez pesetas.
En medios agrícolas y del propio Ministerio de Agricultura se considera que los excedentes de la actual campaña son cuantitativamente poco importantes, aunque se reconoce que sólo una pequeña parte de éstos podrán ser recuperados para exportarlos a otros, países -fundamentalmente africanos-, mientras que el resto tendrán que ser destruidos.


























































