Anticonceptivos
No es fácil imaginarse el escenario donde se entregan los oscars de cine los que nunca hemos asistido a alguno de estos actos. Sin embargo, sí es fácil imaginarse grandes focos que iluminan rostros familiares. Unos, ya caducos, que se esfuerzan por mantener lo radiante de la juventud. Lentejuelas y sonrisas: unas, forzadas, porque se esperaba más; otras, felices, porque han triunfado.Las risas de los chistes fáciles se apagan por un momento y los aplausos, que en otro momento
Pasa a página 12 Viene de página 11
fueron atronadores, dejan paso a caras serias, quizá sólo un momento, pero que denotan que unas palabras golpean la conciencia. Palabras que quizá fueron como un latigazo al ambiente frívolo.
«Agradezco profundamente a mis padres que no usaran anticonceptivos. Porque de otra forma yo no estaría aquí recibiendo este premio».
Pienso que más de un -rostro se sonrojaría, y que algunos ojos, alabados miles de veces por su belleza, mirarían al suelo. Nadie podía esperar unas palabras como estas de boca de quien recibió el oscar al mejor actor.
¡Cuántos no podrán decir lo mismo! El oscar de Dustin Hoffman, que sea un oscar para aquellos que quizá, si sus padres hubiesen sido más generosos, lo hubieran alcanzado.
Pienso que estas palabras pueden servir para muchas parejas. No se puede jugar con la vida, la vida es inviolable y sagrada, y nadie tiene derecho a privar a ninguna criatura de su nacimiento. /


























































