Poder municipal
De un tiempo a esta parte he venido observando las casi continuas réplicas de diversos alcaldes y concejales de toda España, a través de Cartas al director, a distintas informaciones aparecidas en las páginas de EL PAIS.No puedo, por tanto, dejar de preguntarme si la razón de las réplicas es la mala información que se ofrece o si, por el contrario, todo responde a una idea que poco a poco vamos los españoles asimilando como realidad: la «increíble» altura política de muchos de nuestros representantes del poder municipal. La verdad es que dicho poder pierde cada día credibilidad en el pueblo. ¿A qué se dedican nuestros concejales, a su labor municipal o a escribir cartas contestando la información de los periodistas? Es una pregunta que aún no he sido capaz de responderme y que creo nadie pueda hacerlo. Pero lo cierto es que, mientras los ayuntamientos de este país no tengan una línea clara de actuación y unos hombres realmente preparados para su misión, nuestros pueblos y ciudades seguirán siendo inhabitables.
Tampoco pienso, por más que pueda parecerlo, que los males de nuestros ayuntamientos se deban a que, en la mayoría, el poderes de la izquierda. Lo que sí pienso es que los partidos de izquierda elaboraron sus listas de candidatos más en razón del poder que en las organizaciones tenían los aspirantes que por la verdadera valía de los mismos.
Y ello es fácilmente demostrable con tan sólo echar un vistazo al Ayuntamiento madrileño, en donde los concejales de izquierda, al menos, son criticables en cuanto a su preparación técnica para llevar a cabo eso del «poder municipal».


























































