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Antonio Gades: "He preferido tener más ética que el ministro"

La primera voz la tuvo el ministro de Cultura, en la mesa redonda en que se presentaba la nueva Dirección General del Libro, y en la que personalmente anunció el cese de Antonio Gades como director del Ballet Nacional. Antonio Gades, el genial bailarín, se enteró de un tema que andaba ya circulando por los mentideros culturales desde un par de semanas antes, prácticamente, por los periódicos. Pero sólo después de mantener una conversación en la que oralmente se le confirmó el cese convocó la rueda de prensa que se celebró ayer, para denunciar los procedimientos del Ministerio de Cultura contra su persona y el peligro de disolución del Ballet Nacional, que él dirigía hasta ahora. O dirige, porque aún no ha recibido noticia escrita. «He preferido tener más ética que el ministro», dijo Antonio Gades, a quien los periodistas preguntaban por qué no había hablado antes. «Antes estábamos de gira, y cuando hemos llegado a Madrid nos hemos ido enterando. Uno, por una vecina; otro, por el albañil que hacía obras en su casa, así.»«Tengo dos preocupaciones », dijo Antonio Gades, en medio. de la casi totalidad de los medios informativos de Madrid y muchos extranjeros. «La primera, la contínuidad del Ballet Nacional que hemos creado, y- que en año y medio ha cosechado triunfos internacionales. El cumplimiento del contrato a todo el personal que está en él, y la continuación de esta obra que nosotros hemos emprendido. En cuanto a mí, que no he querido bailar nunca, porque quería probar y he probado que un ballet puede funcionar divinamente sin divos, pese a que muchos empresarios me pedían que apareciera, en cuanto a mí», dijo, «lo único que me molesta son los procedimientos rastreros empleados, lo que considero una falta de ética y una falta de respeto. No se me acaba nada. Pienso dar mucha guerra.»

Alberto Larios, el gerente del ballet, intervino: «El día 20 de enero, Gades y yo pusimos nuestros puestos a disposición del nuevo departamento. Se nos dijo que adelante. Ayer se confirmó el cese del director del ballet, aunque se nos prometió no tocar la existencia del ballet mismo ni los contratos de nuestra gente.» Y su gente también interviene: «El error de Gades», dice un bailarín, «ha sido conseguir una sede digna para el Ballet Nacional Español, en la que podamos ducharnos después de las siete horas de ensayos; haber respetado coreografías creadas por otros bailarines importantes, hasta recortar su propia capacidad creadora; haber tenido la imprudencia de ganar dinero con uña compañía nacional que ha devuelto ya al Ministerio más de once millones de pesetas; haber tenido la imprudencia de llevar las cuentas claras y abiertas, y haber cometido, por fin, la espantosa imprudencia de hacernos un poco felices. »

Las causas son el tema general. Se habla de caza de brujas, de la apertura de la veda del rojo en el Ministerio de Cultura, del intento del ministro de acabar con todo lo que hubiera dejado hecho el anterior director general de la Música. «A nosotros», dice Gades, « nos han dicho que las únicas causas eran administrativas, la reestructuración del sector.» Y como había un rumor de ciertas declaraciones, dice Gades: « Ese es un tema zanjado, un error de interpretación, del que ya tuvo noticia la prensa en su momento, y que ocurrió con el anterior mi nistro. No tiene nada que ver.» «Al menos», insiste Larios, «nos han dado su palabra de hombres, ayer, de que no había otras razo nes que las administrativas. »

Por su parte, el ministro de Cultura, Ricardo de la Cierva, del que había unas declaraciones recientes, en que decía que «un hombre como Gades no puede dirigir un ballet que se llame Nacional», ha dicho a EL PAIS que, hasta el momento, no ha hecho ninguna declaración oficial. «Puede ser», dijo, preguntado concretamente por esa frase difundida por una agencia de prensa, «que se haya filtrado una conversación. Pero lo cierto es que, tras una investigación del Ballet Nacional, hemos llegado a la conclusión de que no tiene naturaleza jurídica, no hay ningún documento del Ministerio que lo cree ni lo regule y esto es lo primero que hay que hacer.» Del procedimiento del cese, dijo Ricardo de la Cierva que «se trata de un desajuste muy lamentable... En cualquier caso, es una decisión del ministro, de la que daré cuenta en su debido momento. Y quiero que mi primera explicación sea al Parlamento».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de marzo de 1980