Ministro democristiano italiano implicado en escándalo financiero
Una avalancha de interpelaciones parlamentarias y un serio golpe al endeble Gobierno italiano que preside Cossiga son, de momento, las consecuencias más relevantes del escándalo provocado por el ministro de la Marina Mercante, que admitió haber recibido dinero de un importante grupo empresarial.
En una entrevista al diario La Repubblica, el ministro Franco Evangelisti reveló que él y otros destacados miembros de la Democracia Cristiana habían recibido importantes sumas de dinero de los hermanos Caltagirone, hoy perseguidos por la justicia italiana, tras una bancarrota fraudulenta.El mismo diario romano, en su edición de ayer, recoge declaraciones del presidente de la comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, Italo Giulio Caiati, que admite haber recibido también unos seis millones de pesetas. El Gobierno se deberá someter al examen de los partidos de izquierda en una sesión dedicada a este tema, prevista para la próxima semana. Comunistas y radicales han anunciado que «irán hasta el final, con todas sus consecuencias», lo que significa que las interpelaciones pueden transformarse en mociones y provocar un voto de confianza de la Cámara.
La acusación unánime, compartida incluso por algunos diputados democristianos, es la de haber violado la ley que prohibe el financiamiento a los partidos por parte de sociedades privadas o públicas.
Los Caltagirone -Gaetano, Francesco y Camillo- crearon en poco tiempo un imperio de noventa empresas constructoras, de las que diecinueve entraron en quiebra en un plazo de seis meses.


























































