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El liberal Trudeau, favorito en las elecciones canadienses de mañana

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Pierre-Eliott Trudeau, el político del eterno clavel en la solapa, cuenta con muchas probabilidades de recuperar su puesto de primer ministro de Canadá, si, como indican todos los sondeos, sale vencedor de las elecciones generales anticipadas de mañana, lunes. Tras nueve meses de gobierno conservador, el actual primer ministro, Joe Clark, se ha convertido en una figura bastante impopular, al no haber respetado sus promesas electorales.

En contra de lo anunciado durante las anteriores elecciones legislativas, en mayo de 1979, Clark no logró reducir los impuestos elevó el precio de la gasolina y debió enfrentarse a un incremento del paro. En las últimas semanas de campaña electoral, Clark, siguiendo el ejemplo del presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, también en campaña preelectoral, centró sus esfuerzos para convencer al electorado en los «graves» problemas de política exterior. Duras críticas a la invasión soviética en Afganistán aumento del presupuesto de Defensa, boicot a los Juegos Olímpicos de Moscú y la espectacular salida de seis diplomáticos estadounidenses, ocultados en la embajada de Canadá en Teherán, desde el pasado día 4 de noviembre, no lograron remontar la pendiente para Joe Clark, a quien los sondeos dan como perdedor.«Demasiado débil para nosotros», comentan la mayoría de canadienses sobre Joe Clark uno de los primeros ministros más jóvenes, a sus cuarenta años, del grupo de democracias occidentales. El veterano Pierre Trudeau, de sesenta años, cuenta con grandes posibilidades de recuperar el puesto de primer ministro que desempeñó durante once años consecutivos, antes de la victoria de Clarak, en la primavera del año pasado. Trudeau fue víctima, en parte, de su política liberal. También influyó en su pérdida de prestigio los escándalos de su matrimonio y posterior divorcio con la «alegre» Margaret. Hoy los canadienses dicen con frecuencia que eligieron a Clark porque estaban desilusionados de Trudeau, pero lo reelegirán porque todavía están más decepcionados aún por Clark.

Un mapa electoral complejo

El último sondeo, a escala nacional, realizado por el instituto Gallup, da ventaja al Partido Liberal, que preside Trudeau, con un 49% en la preferencia de los votos, contra el 28% para los conservadores, que dirige Clark, y sólo un 20% para el Partido Social Demócrata del líder Ed Broadbent. Los socialdemócratas jugaron, sin embargo, un papel importante, al unirse a los liberales para derrocar en el Parlamento, el pasado día 13 de diciembre, al Gobierno minoritario conservador de Joe Clark, que tiene 136 escaños en un Parlamento de 282 miembros. La crisis originó las presentes elecciones anticipadas.La «carta» electoral de Canadá no es uniforme. Mientras los liberales son mayoritarios en las provincias francófonas de Quebec, los conservadores cuentan con preferencia en la zona central de Ontario, cuyo núcleo industrial fue decisivo para la elección de Clark. Actualmente, el «desencanto» por el líder conservador se ve mermado, también, en esta zona del país, sobre todo por su irregular política en materia socio-económica.

Autonomía de la francófona Quebec

El cambio de sede de la embajada de Canadá en Israel, de Tel-Aviv a la polémica Jerusalém, sólo recibió el apoyo del núcleo judío de Toronto, sin que aumentase la popularidad de Joe Clark, en un momento en que los canadienses temen un incremento continuo del precio de la gasolina «árabe».El voto en la belle province de Quebec, donde el Partido Nacionalista espera plantear la «independencia» en el referéndum del próximo verano, es otro de los elementos importantes de la campaña electoral canadiense.

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Trudeau ha centrado en particular sus esfuerzos electorales en la región de Ontario. Sólo una serie de breves apariciones en la parte francófona de Canadá han caracterizado su campaña.

Rene Levesque, líder de los quebequenses y gran oponente a la política de Clark, ve también reducida su popularidad frente al candidato liberal por la provincia de Quebec, Claude Ryan.

El Parlamento regional de Quebec abrirá en fecha próxima el polémico debate sobre el futuro estatuto de la provincia de Quebec, que concluirá con el referéndum que zanjará un estatuto de mayor autonomía apoyado por los liberales o, simplemente, la independencia del Quebec francófono frente al resto del Canadá anglófono, si prosperan las tesis del Partido Nacionalista de Quebec. Tal será la nueva batalla electoral canadiense dentro de unos meses.

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