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PAIS VALENCIANO

José Luis Albiñana, principal perdedor en la en crisis del Consejo

La crisis política desencadenada por la retirada socialista del Consejo del País Valenciano, supone la eliminación tácita de la conflictiva figura del hasta ahora presidente, José Luis Albiñana, que, con sus actuaciones tomadas frecuentemente en los últimos meses sin el apoyo de la dirección del Partido Socialista del País Valenciano (PSPV-PSOE), se había convertido en uno de los obstáculos para sacar al Consejo de su inoperancia, y alcanzar resultados positivos en la mesa de negociaciones del proceso autonómico.

La rápida salida hacia Madrid del señor Albiñana, horas después de que la ejecutiva valenciana del PSOE decidiera la retirada del Consell, ha sido interpretada como un intento del hasta ahora presidente de encontrar en la ejecutiva federal el apoyo que le negaban los socialistas valencianos. Sin embargo, la primera jornada del señor Albiñana en Madrid transcurrió sin que éste lograra contactar ni con la ejecutiva federal, que se reunía ese mismo día, ni con los máximos dirigentes del partido, cuyo viejo apoyo, especialmente notorio en el caso de Alfonso Guerra, parece haber pasado a mejor vida.La oficina de prensa del PSOE en Madrid se limitó a difundir el comunicado de los socialistas valencianos sobre la crisis, y un portavoz del partido indicó que la ejecutiva federal respetaba las decisiones de aquéllos.

La falta de soporte dispensado a José Luis Albiñana no ha extrañado en los medios políticos, ya que sus relaciones con la ejecutiva federal se habían deteriorado después que el anterior comité federal aprobó un voto de censura contra su gestión en la secretaría para la Emigración. Abordado ayer en los pasillos del Congreso, el señor Albiñana se negó a hacer declaraciones.

El acatamiento de la decisión de la ejecutiva del PSPV-PSOE se ha producido, no sin antes intentar fórmulas intermedias, como el nombramiento por unas horas del socialista Manuel Girona -presidente de la Diputación de Valencia- como presidente en funciones mientras presionaba en Madrid. Este intento de desviar en parte los efectos del abandono del Consejo han sido superados por los hechos posteriores que confirmaron el carácter irrevocable de la posición del PSPV-PSOE.

El abandono socialista de la presidencia estuvo presente en la política valenciana desde que, a raíz de las pasadas elecciones, UCD obtuvo la mayoría en el pleno del Consejo Preautonómico, por vía de sus representantes en las diputaciones provinciales, y el PSOE la presidencia al disponer, con el apoyo comunista, de la mayoría del Plenario de Parlamentarios; ya antes de constituirse el nuevo Consejo, el diputado socialista por Castellón, Antonio Sotillo, propuso dejar la presidencia para evitar la inoperancia de una presidencia en minoría en su gobierno, posición en la que se alineó, según fuentes solventes, el actual presidente del PSPV, Antonio García Miralles.

Pero en la elección del Consejo en Alicante el pasado 10 de junio primó la decisión personal de José Luis Albiñana. «Creo que el PSOE incurrió en el error de respaldar la pretensión personal de Albiñana de presidir un organismo colegiado que por su regulación en el decreto de preautonomía le situaba en minoría», afirmó el diputado de UCD Emilio Attard, presidente de la Comisión Constitucional. «El órgano colegiado se constituyó por esta razón contra natura, gestándose pronto o tarde la situación a que se ha llegado. Si el PSOE hubiese desautorizado entonces esta pretensión quizá se habrían evitado. »

Por otra parte, UCD estima ,que el PSOE ha provocado la salida del Consejo para quitarse hábilmente a Albiñana. «Por fin el PSOE ha comprendido nuestra posición cardinal de que mientras Albiñana presidiera el Consejo era imposible negociar la vía a la verdadera autonomía», ha señalado Manuel Broseta, secretario regional de UCD. «Mi impresión personal es que se adopta la decisión de abandonar el Consejo para hacer posible lo que hasta entonces, tal vez por disensiones internas del PSOE, no se había atrevido a ejecutar: la salida de Albiñana de la presidencia del Consejo. »

Su permanencia en el cargo durante este tiempo se ha producido, según una fuente oficiosa socialista, a costa de una tensión con la dirección del PSPV-PSOE que en ocasiones le ha llevado a no atenerse a sus decisiones.

El PCE se descuelga

Los hechos que se van a ir produciendo en los próximos días son todavía una incógnita que oscila entre el retorno de los socialistas después de negociar con UCD la normalización de la vida política y la desaparición del Consejo. Un alto dirigente ucedista comentaba que, pese a la gravedad de la situación, «cuando los asuntos hacen crisis se está mucho más cerca de resolverlos y de intentar una política de mano tendida para estudiar en profundidad y globalmente todas las cuestiones conflictivas».Los comunistas por el momento no se han alineado en la estrategia socialista, ya que se mantendrán en el Consejo para intentar un acuerdo político con UCD, en torno a la fecha de convocatoria del referéndum autonómico propuesta por la izquierda, y sobre la normalización del Consejo asignando competencias a socialistas y comunistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de diciembre de 1979