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Repartidores de butano denuncian irregularidades en la venta de bombonas

Los repartidores de butano de Madrid están presentando denuncias en comisarías contra aquellas personas o establecimientos que venden bombonas en condiciones o bajo precios ilegales, según informa Efe. Mientras tanto, Madrid sufre graves problemas de suministro debido a la huelga de los repartidores, que se prolonga por espacio de varios días.

Los denunciantes, que continúan negándose a cobrar las bombonas repartidas (véase EL PAÍS de los pasados viernes y sábado), basan sus denuncias en el decreto de 26 de octubre de 1973 del Ministerio de Industria, que establece el reglamento general del servicio público de combustibles y en la orden del Ministerio de Hacienda, de 2 de julio de 1979, por la que se modifican los precios de venta al público de estos productos.El reglamento general establece en sus artículos 47 y 49 que las bombonas deben ser facilitadas en el propio domicilio del usuario a partir de las veinticuatro horas de su solicitud y señala los descuentos a que tiene derecho aquel en caso de retraso. La orden de Hacienda de este año especifica que los precios oficiales de venta «se entienden para cargas de gas puestas en el domicilio del usuario». «Los usuarios», manifestaron a Efe los distribuidores, «están en su derecho de exigir una reducción, y si los vendedores se niegan, deben ser denunciados por fraude.»

Por otra parte, continúan en Madrid los problemas de suministro de butano. Los repartidores no se han negado a hacer llegar las bombonas a los usuarios, aunque se niegan a cobrarlas, y los distribuidores, ante esta postura, han bloqueado la salida de bombonas de sus almacenes. La puesta en circulación de los bonos, causa del conflicto, ya que los repartidores se niegan a cobrar en metálico por temor a los atracos, se encuentra en punto muerto, debido a que, por el momento, las posturas de las partes implicadas son contrapuestas.

Los bancos han solicitado un beneficio de siete pesetas por bono, que parece exagerado a la compañía Butano, SA. Al parecer, las cajas de ahorro estarían dispuestas a servir los bonos con comisiones inferiores, siempre que hubiera alguna entidad bancaria más en la distribución.

Butano, que ha cargado con los gastos de la emisión de los bonos y se compromete a su distribución a las centrales bancarias, desea una subvención del Estado para financiar estos gastos, y al mismo tiempo deja en manos de los distribuidores la responsabilidad de la recogida de los bonos tras la compra.

Las empresas distribuidoras ven así adquirida una nueva responsabilidad, que es la creación de nuevos puestos de trabajo para atender el proceso administrativo-bancario de esta modalidad, y exigen a Butano, SA, una subvención.

Finalmente, los repartidores, representados principalmente por la CSUT, estarían dispuestos a repartir si, hasta la implantación definitiva del bono, se arbitrasen medios para no cobrar en metálico. También ponen como condición que la red de distribución sea lo suficientemente amplia como para no crear problemas al usuario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de noviembre de 1979

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